lunes, 19 de noviembre de 2018

GR3 etapa 13: entre L'Estany y Sant Bartomeu del Grau

Placeres otoñales…¿con GRMANIA contra GRMANIA?



¿Se avecina un cambio de ciclo?


Este observador no pretende ser  un visionario, una ave de mal agüero o un adivino de un futuro desconocido que se construye entre todos. No obstante, a pesar de las dioptrías y demás deficiencias personales, ve cómo con la edad y con las nuevas   circunstancias  el futuro que se le avecina a GRMANIA está sujeto a otras realidades, marcadas por quienes componen este grupo: por hechos comprobables en estos últimos tiempos, no por palabras grandilocuentes  ni tampoco por textos como este, con derecho uno a equivocarse  y mucho. Quien habla o escribe…

Agendas

Sabemos que las circunstancias personales son muy variadas, que las prioridades son muchas, que las agendas de quienes gozan de la jubilación casi están más llenas que las de quienes trabajan, que el estrés de tanta actividad es frenético, que la familia condiciona, que los actos sociales o deportivos nos obligan, que la cultura y los viajes son imprescindibles, que los objetivos y las aficiones cambian, que los cuerpos ya están muy curtidos y necesitan ITVs periódicas, que los miedos a la meteorología pesan, que el tiempo que nos queda nos ha de servir para “comernos el mundo” aunque el mundo nos pueda seguir devorando, que hemos de hacer todo lo pendiente y aún más, que algunos hemos de decidirnos para cerrar vidas laborales y  apuntarnos a esta nueva etapa, o sea, a los determinantes anteriores. En fin. 
Por eso, ante tales circunstancias, si siguen así, se evidencia un posible cambio de era en GRMANIA. Quizá una nueva  etapa con incógnitas y adaptaciones a otras realidades: cada vez con menos asistencia a las convocatorias de los sábados (solo uno al mes), con lo que se demuestra que GRMANIA ya no es prioritario, que está cada vez más sujeta a los condicionantes anteriores. Se  asiste solo si…


Contraprogramación

22 personas fueron las que participaron en  esta etapa. ¿Efectuamos una estadística de asistencia solo de hace un año hasta aquí, excluyendo comidas de Navidad y de final de curso? Interpretemos las cifras y extraigamos conclusiones. Nuestro adorable conductor, que repasó a fondo el autocar antes de montarnos el sábado - ya que había dejado a jóvenes procedentes de discotecas varias- observó la incongruencia de disponer de un autocar de 60 plazas para tan poco público y anunció que la empresa acababa de adquirir uno de 38 plazas. Y aún tienen más pequeños.
Además, en esta etapa se produjo un hecho sin precedentes: ¿GRMANIA compitiendo con GRMANIA? Con  dos salidas el mismo día. ¿La competencia de la contraprogramación? Y la libertad, por encima de todo, de organizar actividades y acudir a ellas, como se ha ejercido desde su fundación y así debería seguir siendo. Unos antes y otros ahora, quien más quien menos nos apuntamos a actividades diversas, coincidan como coincidan. 
Todo incluido, con tantas señales y evidencias palpables, quizá se anuncie una nueva época de este gran grupo, y será provocada por quienes lo formamos. Evolución y adaptación a la realidad.  Como el optimismo no puede faltar, que tales anuncios nos conduzcan a tiempos mejores. Porque, en caso contrario…


Impresionismos

Caminar en estos días de este otoño desde L’Estany a Sant Bartomeu del Grau fue someterse a la prudencia y dejarse llevar para experimentar. Si bien contra los elementos es difícil luchar, hagámoslos nuestros para superarlos y superarnos. Disfrutar de las sensaciones cuando los pies han de estar seguros en superficies deslizantes. Observar los matices de las hojas mojadas. Divisar cielos encapotados con posibles regalos de lluvia. Agradecer la riqueza del agua. Discurrir por caminos sembrados de setas. Sortear despistes ante la ausencia de marcas. Otear horizontes lejanos. Sobreponerse a zarzas y ramas cruzadas. Supervisar pasos. Son sensaciones al alcance de caminantes, impresiones para cuadros, fotos, textos  o para el fondo de nuestro cerebro. 

Estrecheces

Si el reto de caminar significó poner los cinco sentidos en guardia, una nueva dificultad se sumó a esta etapa: había que traspasar pasos metálicos a modo de barreras zigzagueantes, dispuestas como las que evitan el paso de las vacas, pero con una prueba de volumen añadida: su minimalismo . ¿Nuestros cuerpos cabrían por allí? ¿Habría que quitar las mochilas y otros apósitos para pasar? Como fueron varias las pruebas, la pericia provocó que se consiguiera vencer la dificultad sin despojarse cada vez de menos, con trucos incluidos. Incluso acabar  con la moral muy alta: estos cuerpos aún son escurridizos y se contorsionan,  tienen buenas medidas y pasan por estos encajonamientos.  

Retos

Otros retos superados: la apertura de caminos casi inexpugnables, el cruce de pequeños arroyos por encima de troncos y piedras resbaladizas, la ubicación difícil de descifrar por la ausencia de todo tipo de carteles o señales, el salto del charco, la piedra a modo de puente encima de ramas con el agua debajo, el control de tracción, la orientación, la atención a toda clase de vehículos en una Cataluña rural e interior dominada por ruedas y más ruedas. Solo nos faltó ver un patinete eléctrico, de esos artilugios contemporáneos que a veces echan al personal de las aceras.

Amistades

Nunca fallan. Aunque seamos pocas personas. Siempre con sorpresas muy gratificantes. Un acertijo para adivinar  una persona del grupo que afirmó con rotundidad: ¿quién dijo que él/ella es más amigo/a de sus amigos/as que estos/as amigos/as de él/ella?. Como para pensar por si la situación humana se reproduce y consultarle.

“Fregolics”

La especie buscadora de setas fue muy prolífica, tanto en tipos humanos como en clases de setas. Ocupación plena de bosques, caminos y senderos. Cestos a tope y gentes de todas clases y condiciones. Hasta el grupo A recogió una mezcla de todo sin apartarse del camino. Desde el personaje que levanta la cabeza en medio del bosque para preguntar dónde hay “fregolics” hasta personas de la tercera edad con una enorme cara de satisfacción que se enorgullecían por su gran cesta teñida del naranja típico. Ese día los níscalos quizá les fueron más efectivos que el posible combinado de pastillas de la dosis diaria. O aquella inocente niña que se saltó el típico convencionalismo no escrito del boletaire -que nunca  dice dónde los hay- y nos gritó asegurando que allí donde estaba ella  había muchos.  Y una caminante lo verificó con pruebas fehacientes.

Encuadres

Con los pantalones teñidos de color tierra, zapatillas y botas embadurnadas con protecciones fangosas y con matices arbóreos dignos de cuadros impresionistas, alguien decidió inmortalizar el momento con una foto de grupo, allí en medio del bucólico paisaje. El encuadre motivó una reivindicación óptica lógica: “yo no quiero quedar fuera de campo”, en campiña tan amplia, con casas pairales, pistas, cruces continuos de carreteras hasta llegar primero al más cercano a la iglesia de  Sant Jaume de Alboquers, donde quedaron el grupo B y algunas bolsas de setas.

Líquidos

Desde allí hasta el final hubo asfalto, vegetación y algo de lluvia. La suficiente para cubrirse con prendas protectoras hasta divisar la proximidad del destino final. El agua como riqueza, esperando el encuentro de confraternización final. A falta de bares con cabida para el grupo, Manresa nos acogió en un sitio conocido y repetido. Allí Dolors y Pitu demostraron sus habilidades en postres, con una dulce y exquisita sorpresa de fabricación propia. Su estado de felicidad encontró un espejo en nuestras caras al probar tamaño manjar. Lo mismo que quien destaca por exquisiteces artesanas que nunca pasan desapercibidas. Ambos de la pareja conducen muy bien al grupo, en todos los sentidos.

Visita

Fue una de las grandes alegrías de la jornada. La visita de quien destaca por su juventud,  por su gran profesionalidad en el periodismo, por su lucha contra las adversidades y por la búsqueda de nuevos horizontes, con sabiduría,  optimismo y sentido positivo. Representa a personas muy preparadas que efectúan el trabajo de estrellas de los medios, estos con sueldos astronómicos mientras ellos son mileuristas. Algunas figuras mediáticas con discursos de izquierdas llenas de privilegios y valía que parecen ignorar a quienes les dan el trabajo hecho. Imágenes  de exigencia, rigor, profesionalidad, contactos, contratos, estrellatos, engolamientos, amistades, agendas, tertulias, empresas, poder, discurso y abultadas retribuciones. Si detrás no estuvieran ellos y ellas, delante se verían otras realidades. 


Mientras, otra etapa del GR3 se cerró. 
Que la anarquía y el optimismo  no falten ni fallen  y …

Evaristo
19/11/2018