miércoles, 30 de noviembre de 2022

Etapa 1 del GR 92 entre Porbou y Llança, el tramo final por el Camí de Ronda

Emociones fuertes por bravas costas


Preparar la maleta o la mochila para un viaje o excursión  significa partir con ella  llena de aperos diversos, con la posibilidad de traerla vacía o plena de emociones, experiencias, objetos más o menos servibles y objetivos conseguidos. Los expertos en domesticación y planificación turística aseguran que, si no publicitas grandes emociones o paisajes, no hay muchas ventas de destinos, aunque mucho lo puedas ver con tranquilidad mientras sesteas delante de los documentales de la 2 (por ejemplo). Pero, si haces esto,  uno de los más importantes negocios mundiales se tambalea. Por tanto, cumplamos con los ritos y ofrezcamos emociones fuertes al personal, tanto para veteranos como para personas que han venido a olfatear qué se cuece en las ollas de esta hermandad. ¡No será por falta de productos comestibles y bebibles, incluyendo el ágape final! 

Y si hay que participar en algún teatrillo involuntario a mitad de camino, pues se levanta el telón y a actuar. Claro que siempre se pueden revivir otros momentos anteriores -memorables y emocionantes-, profundizar en los efectos de las tecnologías o captar la foto cien millones de un perfil costero propicio a las habituales exclamaciones de kamakos y otras especies turísticas. Bravas costas y poderosos vientos en una etapa que prometía experiencias, en una ruta visualizada en Wikiloc: más o menos, 15 km para unos y 18 para otros.

 

Previsiones

Se decía: autocar casi lleno hasta la bandera (en épocas en que algunas van desapareciendo de espacios privados pero visibles por el público, sometidas a un muy largo programa de lavado, secado, planchado y guardado entre alcanfores y naftalinas: necesario ante tanta adoración a trapos simbólicos). 

Por otro lado, órdenes y contraórdenes: ante quien decía que había que ponerse la mascarilla, aquel conductor manifestaba que en la distancia corta no era muy obligatoria. Debía dejarse llevar por la realidad de los trenes: por megafonía se insiste en ponerla cuando en realidad pocos lo cumplen.

 

Presentaciones

Hubo quienes pensaron que, dada las nuevas personas que son acogidas en GRMANIA, no estaría mal presentarse en sociedad al iniciar la marcha el primer día de asistencia, además de indicarles que hay filas y asientos que están customizados por traseros y espaldas con solera, debid a la antigüedad ganada: uso del micrófono del autocar para decir quiénes somos, qué fuimos, a qué aspiramos, qué rastro hemos dejado, quién nos ha traído hasta aquí, qué idea nos vendieron para venir y cuáles son nuestras pretensiones en esta amalgama humana de personal tan diverso. También se podría ampliar con la descripción del avatar personal, cómo es la  autoimagen en las redes o cómo creemos que nos ven los demás. Si esta propuesta  no fuera una broma de buen gusto que atenta a la coraza privada que creemos que nos protege, se completaría con una encuesta de satisfacción final para el nuevo personal: al acabar la etapa,  valorar al grupo y prever si de esta vez no paso o sí, si una cerveza final supo a poco, si el café estaba frío, si el teatrillo con el doberman humano a la puerta de la gran mansión era creíble, si las pérdidas eran muy intencionadas, si  El Patriarca de los polvorones les gustó, si en vez de moscatel preferían ratafía tipo expresident Torra (sic) o si el saqueo de los bolsillos prenavideños los dejó “sin blanca”. Más que nada, para saber, presumir y verificar que algunas habladurías de gentes a las que apreciamos mucho - y que  dejaron de venir-  son o no son verdad. 

 

Tráficos

La repetición del GR 92 atrajo a estas gentes nuevas que  iban a probarnos (o sea, al personal con más solera); a admirar la naturaleza; a solazarse con los grandes espacios;  a perfilar un mar inmenso y azul donde mientras unos son felices y se relajan, otros se ahogan huyendo de sus miserias y dictaduras; rutas por agua y por tierra muy recorridas: rutas de la memoria histórica, del exilio de antes, del actual tráfico humano (DIARI DE GIRONA, al día siguiente: 21 de noviembre de 2022: La ruta de l’exili es consolida com a via de pas d’emigrants) y de esos otros tan legales (no todos) , muy necesarios para el sistema y con posibles: los turistas.

Hoy el turismo de memoria histórica, como espacio de transmisión del pasado,  también gana adeptos. L’Alt Empordà y Portbou son un buen ejemplo. Solo falta saberlo interpretar y no mercantilizarlo como si de una delicatesen edulcorada se tratara, con souvenir incluido. 

También,  por esta carretera de Portbou  entraron desde Francia esos objetos de plástico tan buscados por las policías en su momento (o eso dicen) que se convirtieron en un símbolo de la pirámide formada por la colaboración ciudadana, con una estrategia muy bien planificada para su ocultación y extracción en el momento marcado: la votación del 1-O. Para unos, una actuación política denostada, ilegal e innecesaria y para otros, imprescindible (para su consulta sobre cómo llegaron las urnas: el interesante documental de TV3 la piràmide invisible: 27/9/2022, programa Sense ficció).

Hubo quien, cautivado por los efectos Carles Porta (programa Crims de TV3 i Catalunya Ràdio), reconoció un famoso caso acaecido en Portbou. Buena conversación de sang i fetge para apreciar la narrativa envolvente del programa y rememorar otros crímenes. 

 

Principios

A medida que el  sol se desperezaba por la carretera de aproximación, sus bostezos nos anunciaban que ya se podían escudriñar los perfiles de la costa más brava, con esa luz que muestra las intervenciones humanas en el paisaje y la agreste naturaleza, completada con   la emoción que produce la amplitud de las vistas, los efectos de la tramuntana y la aproximación al punto de salida, Portbou. ¡Fotos en marcha! 

En algún lugar recordaban que este nombre procede de la denominación de los barcos de pesca de arrastre, llamados Bous. Se refugiaban en el Port cuando el temporal apremiaba. El resultado de la unión de ambos términos ya se deduce. Mar azul, cristalino, con oscuridades que ocultan las citadas tragedias humanas, no tan lejos. De antes y de ahora.

Allí, cerca de la estación ferroviaria internacional, camparon a sus anchas y estiraron las piernas quienes procedían a poner sus cuerpos en orden, colocar los enseres y apósitos, saludarse, reconocerse,  observar a personas nuevas,  otras con cierta dispersión plasmaban las primeras fotos o se acercaban a la luz del terreno costero. 

En 1878 entró en servicio el tren aquí. En 1929 comenzó a funcionar el gran edifico reconocible a distancia, con una gran marquesina construida por el llamado Eiffel catalán. Ya sabemos: anchos de vías diferentes respecto al país transfronterizo y servicio a  trenes que no sean los de alta velocidad. Un pueblo con refugios construidos por el ayuntamiento republicano, que se usaron durante la Guerra Civil para proteger a la población de Portbou de las bombas franquistas.

Más realidades en el punto de salida de un pueblo que se autopublicita en los carteles como Portbou el mar dels Pirineus: orientaciones hacia el pantano de Portbou, el monumento a Walter Benjamin (en un cartel se pudo leer  una frase suya  muy actual: La historia no es solo una historia de los triunfadores, los dominadores, los supervivientes, es primeramente la historia del sufrimiento del mundo. Son estos los seres anónimos, privados del nombre y la memoria, los que sustentan la historia), el perfil del mar, la creatividad como efecto de la desaparición de las letras de un nombre de hotel (  otel Como oro ), lemas en carteles autobombo (racons paradisíacs, natura salvatge), restaurants allí con denominaciones del tipo El España. Subida por escaleras con la representación gráfica  del escultor Dani Karavan Memorial Passatges.

Más paisajes durante el recorrido: Bahía de Portbou, Punta del Claper, Punta del Frare, Cap Marcer, Punta de l’Escala hasta Colera. Después de su bahía, otra Punta del Frare, playa del Garbet con el punto más emocionante de la etapa (Port de Joan), cap de Ras, playa dels Alguers, port de Llançà. Lugares turísticos para ser contemplados ahora sin gentes. También, para que el mar y resto de elementos naturales -con vida propia- observen a quien pasa y la huella que dejan. 

 

 

Marcos

¿Más del marco urbano  inicial? un lugar donde los franceses también acuden a proveerse de productos con menos impuestos: alcohol y tabaco.

Más memoria histórica. Ascensión por calles que mencionan al filósofo alemán Walter Benjamin, que murió en el pueblo. Amplias vistas de la estación y del puerto deportivo  con fuertes espigones de defensa, con modernas embarcaciones y esos llaüts que ahora han cambiado de manos y de usos. Arriba, el monumento llamado Memorial Passatges  Walter Benjamin, formado por diversas partes o pasajes.    También el cementerio (la muerte con buenos aires y panorámicas in eternum),  que acogió a masones que vivieron aquí en el siglo XIX y a Walter Benjamin. Este camposanto fue descrito por la filósofa Hanna Arendt, amiga del filósofo de origen judío, con estas palabras: El cementerio da a la bahía, directamente sobre el Mediterráneo, está tallado en la piedra y se desliza en el acantilado. Es uno de los lugares más fantásticos y bellos que he visto en mi vida. Buenas vistas y marcos fotogénicos de la zona, los relieves costeros y esos perfiles que definen la bravura de estos parajes, azotados por el viento propio de aquí, con efectos en el relieve, la naturaleza y   carácter de las personas

 

102

La ascensión  y los vientos de 102 km por hora de aquel día despeinaron al personal aún con pelo. Pusieron a prueba  la consistencia de los cuerpos para mantener la verticalidad: todos bien alimentados, orondos. Se podían observar grandes piedras encima de cualquier marca, depósito o tapa de cajas de registro del camino. Protegerse de las ventosas circunstancias meteorológicas habituales para no salir volando.  Ya arriba, obligaron a resguardarse detrás del edificio de una torre de servicios diversos. Hubo agrupación de quienes no querían enfrentarse a la tramuntana mientras observaban los perfiles del recorrido cerca del mar, entre el punto de salida y el de llegada.  Unos momentos propicios para preguntarse por la parte más humana: ¿dónde comemos resguardados de tal ventolera? Expediciones urbi et orbi, esparcimiento general por los altos, husmeando recónditos lugares protegidos de los condicionantes temporales. Al final, grupos, subgrupos y minigrupos diseminados por doquier. Espacios con restos de armas de guerra, búnkers y producciones humanas para matarse.

 

Tecnologías

En un mentidero muy retrospectivo se originó uno de esos debates de gran profundidad, paralelos a momentos de relax alimenticios. La tecnología como protagonista en propio cuerpo, con efectos colaterales. Veamos.

Alguien dijo que siempre había dormido bien hasta cuando compró un reloj tan inteligente que le llegó a perturbar su tranquilidad al despertar. Resulta que le analizaba tanto el sueño y las fases REM que, por la mañana, ese sueño supuestamente  reparador se convertía en pesadilla cuando cotejaba los datos que le iba registrando. Todo bien hasta que durmió acompañado…de este cacharro. Malestar, consultas a Internet, preocupaciones diversas, como si no hubiera descansado, ¿qué me pasa? Todo por invertir en un reloj equipado a la última.

Alguien más insistió en la temática con una experiencia pasada. Y lo contó muy bien, recordando aquellos tiempos en que éramos capaces de hablar todo seguido, sin lapsus de memoria (menos mal que podemos consultar Google para reposarla). Otro dispositivo que le detectó que ese corazón con el que convivía hace tantos años, ya no iba bien. Médicos, preocupaciones, revisiones. Ya jugando a distopías futuristas, hombres y mujeres relataron sus últimas auscultaciones médicas muy íntimas. Parece ser que, según rumorología técnica sin confirmar,  pronto ya las podrían llevar a cabo robots. Y se planteaba qué ocurriría si en medio del acto se acababa la pila o la batería. Nada, se aseguraba que, ante la mano humana, que se quiten biónicas y tecnologías inteligentes.

 

 

Chumbos

Este mismo grupo dejó los aparatos y se detuvo en la flora que les rodeaba. Chumberas por doquier. ¡Qué higos se veían! ¡Y qué recuerdos para los dos inocentes e ignorantes secuaces que rememoraron aciagos tiempos pasados! Ni se les ocurrió repetirlos ante tanta oferta como para coger, tocar y paladear frutos ya experimentados y sufridos en carnes propias. 

Fue un buen momento para imaginarlos a ambos un septiembre de 2009, antes de finalizar la etapa 1 del GR 83, entre Collsacreu y Mataró, relatada por este plumilla el 11 de octubre de 2009 con el título de Lujos (in)necesarios con toques chumbos

Nuestro admirado poeta y rapsoda, mientras extraía pinchos de los dedos y de la lengua frente a un espejo, compuso aquella genial poesía que, con su permiso, reproduzco aquí, siendo este juntapalabras otro inexperto probador que también le acompañó y cayó en el fruto prohibido:

 

LETRILLAS DEL HIGO CHUMBO


Fue en un camino, a su vera,

cual trampa que allá te espera

con su frutilla encarnada:

Toda verde y adornada

nos encontró la chumbera.

 

Y aquí empieza el avatar:

El cactus tiene un manjar

inocente de apariencia:

Pero … ¡atente a consecuencia

Si eres poco cautelar!

 

Aunque es fruto suculento,

se dice que es de mal tiento,

que se protege con celo,

que no es de coger muy a pelo

o tendrás pinchos por cientos.

 

Alguien hubo que, no obstante,

atrevido e ignorante,

no guardó la compostura:

¡con impulso y sin mesura

se animó y echó “palante”!

 

Ya ha capturado su presa;

la acaricia y la sopesa,

es rica y de buen sabor,

pero aún queda lo mejor

a manera de sorpresa:

 

¡Tiene los dedos rasposos!,

¡Rasposa tiene la boca! …

 

¡Ay! que el lector ya adivina,

ya comprende e imagina

que esta historia lleva un rumbo:

 

¡Hay quien cogió un higo chumbo

y todavía tiene espinas!


 (Dedicado en especial A Evaristo, el otro damnificado)                                                                                                                               

   Pedro

 

 

 

Como en aquellas épocas el güasapear aún no se usaba, en homenaje al añorado, siempre presente y nunca olvidado GRMANO Fidel Troya, reproduzco aquí su correo de respuesta a la poesía anterior compartida por correo electrónico (textual): 

 

Ya te lo dije Pedro: mejor hacerlo con protector que a pelo, con permiso de Benedicto XVI. Realmente la chumbera estaba apetitosa la muy condená

 

La continuación actualizada de aquel recuerdo mereció otra poesía que nuestro genial poeta Pedro nos compartió hace unos días. 

¡No son tan chungos los chumbos cuando se les acerca e inspiran a un poeta, ahora ya guardando distancias!

¡Qué de cultura se despliega en una etapa!

 

Allí, en un ambiente tan ventoso, hubo apuntes históricos sobre los efectos de la filoxera antes en estas tierras de l’Alt Empordà y referencias actuales a otro animalillo que puede acabar con el placerdel chumbo: la cochinilla. Con ese nombre tal especie resulta que acaba con la chumbera allá por  el sur. Y aquí, en Colera, ya aparecían algunas hojas blancas por estos motivos. Una planta que protege la tierra de la erosión, vive en terrenos duros y agrestes y aporta placer a humanos que saben cómo tocarla.

 

 

Reminiscencias

Colera (antigua rivalidad entre ella y Portbou) con poca gente por la calle, monumento en la playa, zona de paso para volver a encaramarse y afrontar el tramo del Gr que conducirá al desvío hacia el camí de ronda. Los perfiles costeros y el paisaje conforman una nube de belleza que, a veces, necesita que algún ser humano te devuelva a la realidad. 

Cuando entras en terrenos públicos pero privados de uso por reminiscencias franquistas y de otras especies más actuales, o te sale un doberman en formato animal o humano (o ambos en uno), o celosos vigilantes que, cuando una alarma salta y  los pone en guardia, son capaces de crecerse, usar un móvil para amenazar y gritar sin parar. Otra prueba más de más usos de esas tecnologías, como si de fusiles se tratara en una zona ya con muchos restos de armas pasadas. Para comprender por qué no hay manera de seguir el camí de ronda en este punto basta con leer el texto La prova dels Mateuen un blog. Franquistas y ahora conversos en lo que toque, con dinero, propiedades, poderes e influencias siempre presentes. 

En una playa delimitada con señales de privada (en Port de Joan,  con prohibiciones con carteles rudimentarios, cuerdas, pivotes encima del cemento por donde en su tiempo discurrió el Azor), con el envío de caminantes del camí de ronda directamente al agua, al escrupuloso servidor de la mansión en medio de pinos, al borde el mar, con hectáreas, espacios deportivos y viñas en su interior,  se le podría aplicar el dicho argentino: El que se quema con leche ve una vaca y llora.

Amenazas, gritos, salida intempestiva con miedo interno por en medio de  la gran propiedad hasta conseguir una puerta de salida a la carretera. ¡Qué descanso por culpa de los Mateu y herederos! Un antiguo creyente  ultracatólico que hubiera estado allí presente quizá habría suplicado, ante este panorama: ¡Señor, llévame pronto!

Alguien acababa de ver la película As Bestas y  entró en pánico. Tanto que se quitó su vistosa camiseta,  no siendo que fuera reconocido en lontananza y luego encañonado más adelante por algún vigilante celoso que tuviera acceso a algún artefacto con pólvora. El drama rural de la la producción de Rodrigo Sorogoyen podía ser también grmano. Afortunadamente, Carles Porta se quedó sin nuevo material para otro capítulo de Crims

 

Ortodoxias

En un momento dado del camí de ronda se le puso nombre al desparrame del personal en aquella etapa, aplicable a otras. ¡Ya era hora:  bautizar a la dispersión,  después de tanto tiempo!

El fenómeno se debe a que, ante una senda o ruta de wikiloc, cada especie humana grmana entiende la ruta a su manera y se genera un catálogo curioso, aún incompleto: 

-       Está el personal ultraortodoxo: aquel que sigue a pies juntillas la ruta enviada en el track y no le importa añadir un obstáculo o un kilómetro más. Cualquier separación ya es un cisma al orden establecido y una gran problema de conciencia. 

-       El personal que se adapta al camino del track pero que, si puede, es un recortador:  intenta que sea más corto, relativamente cercano a las marcas y a la ruta pero siempre recorriendo algo menos.

-       Aquel que va más por libre, que el track se adapte a mí y, entre más pronto llegue al bar, mejor. 

 

Recuperaciones

Llançà se aproximaba por la ruta de las playas y las artes de pesca (cartel explicativo sobre el palangre, por ejemplo), con el puerto y los restos de monumentos costeros a la izquierda, con la quietud del no turisteo y la necesidad de concretar el lugar para el terraceo de la hora de comer. Alguien mencionó al Borbón: Felip Sisè (tal cual). Se produjo revuelo republicano. No, el bar que nos cobijaría se llamaba simplemente Bar Felip, en la plaza del pueblo, al lado de la iglesia, con un enorme platanero en medio, plantado en 1870,  llamado L’Arbre de la Llibertat. Su historia, que aparece en el enlace anterior, merece la pena ser leída. Dicen que toda la evolución vital de Llançà se explica con este árbol. Todo pasaba allí debajo. 

Quienes tuvieron que buscar el lejano aparcamiento del autocar para temas culinarios  fueron agraciados con algunos kilómetros extras de regalo. Tamaño esfuerzo sirvió para el interés general, con el traslado de Patriarcas-polvorones variados y moscateles para celebraciones de una pareja -muy bien casada, según él- de alto reconocimiento en GRMANIA. Gracias. 

 

Mientras los últimos siempre serán los del final, con repetición de algunos etapa tras etapa, el bar les comunicó que aquel día cerraban por vacaciones. Quizá tampoco tendrían suficientes líquidos espumosos, algo que no ocurrió a pesar de despistes hacia los de siempre por ser  del furgón de cola.  

Las sombras propiciaron cierta huida de la terraza hacia los interiores mientras los del hagan juego, señoresrecogían dineros varios en un lugar sin escapatoria y con consignas a cumplir: No circulen por detrás de quienes cobran y tienen la caja, por favor!

 

No podríamos acabar sin recordar a quien nos dejó hace poco. Sus canciones y sus versos seguirán acompañándonos en el camino:  

 

En este breve ciclo en que pasamos

Cada paso se da porque se sienta.

Al hacer un recuento ya nos vamos

Y la vida pasó sin darnos cuenta.

 

De la canción El Tiempo, el Implacable, El que Pasó

Pablo Milanés

 

Evaristo

30/11/2022

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