domingo, 15 de marzo de 2020

Etapa del GR92, entre Hortsavinyà y Vallgorguina

Contagiosos abrazos fraternales al aire libre del Montnegre

Quién nos iba a decir que aquel encuentro caminante  en un 29 de febrero, además de no saber cuándo volverá a repetirse en año bisiesto, ya forma parte de esa historia en que las distancias personales eran otras, las psicosis parecían lejanas, las histerias colectivas por el papel higiénico eran inimaginables  y los grupos no eran peligrosos (excepto en dictaduras). Irrepetibles hoy los abrazos a personas que estaban superando disfunciones de la máquina, esos acercamientos corporales que implicaban ánimos espirituales cuando parecíamos ser libres, sin alarmas ni fundados temores. El contagio era el contacto con mucho tacto, la fraternidad pegajosa con afecto e indisimulada humanidad. Ahora la historia es otra. Se veía venir pero mejor creerse ignorantes y felices. 

Ermitas
Los inicios, además de bromas con fingidas toses sin codo ni protección con apósitos diversos, significaron apurar el autocar hasta el principio de la etapa. La ermita de Sant Llop o Santa Eulàlia de Hortsavinyàapareció después de circular por un estrecho camino de tierra, en el Macizo del Motnegre. Una ermita que forma parte de un puebloque pertenece al municipio de Tordera pero con más relación histórica con  Pineda de Mar. Un espacio con recuerdos de pasadas caminatas con otros recorridos. Un buen punto para mencionar los versos del escritor, político y economista Pere Coromines:

"Muntanyes d'Horsavinyà,
de suredes, i alzinars
i rouredes, rovellades,
qui us ha vist de sol negades
mai més us podrà oblidar.
Ai Sant Llop d'Horsavinyà!
Amb un polze de tità
persigneu-nos tot el món,
des de dalt del campanar
en el trenc de l'horitzont."


Recorridos
Quién nos iba a decir que un día como aquel, con el vivales más cerca que lejos, con ausencias plenamente justificadas y presencias novedosas, todo iba a discurrir sin novedades, por caminos anchos y conocidos del GR 92, con la vegetación propia de zonas húmedas que poco a poco  despertaba a la primavera, todo el personal expectante pero sin saber que la próxima etapa se suspendería por confinamientos y realidades sanitarias colectivas muy graves. Y con la edad y los achaques  los temores se incrementan. 
En el coll de can Benet, cruce de caminos y de GRs, señalización vertical, foto de grupo y continuación  de una etapa de unos 18 km totales.
Un horno de cal, Can Pica, alturas de 500 metros con bosques de robles, encinas y castaños, Font de la Brinxa, horizontes con perspectivas del Vallès Oriental, del Maresme, del Turó de l’Home, naturaleza fotogénica sin hojas aún. La ausencia de follaje permite ver mejor el esqueleto de los árboles. 

Recés 1
No olvidemos esta palabra con sus matices en cataláncastellano(receso), con significados y con connotaciones concretas pero con aplicaciones diversas. Un ilustre GRmano, con pasados teológicos,  que después conseguiría las llaves para abrir puertas espirituales, manifestó interrogantes sobre tal término.  Llegados a un punto del monótono camino, hubo una parada para reponer fuerzas. ¿Sería un recés? 
Alguien que se recuperaba favorablemente de su paso por el taller de chapa y pintura resumió sus avances con intervenciones diversas: “Estoy en fase de demolición aunque me arreglaron algunas cosas y, como andaban por allí, aprovecharon para poner a punto otras partes” . Como siempre, sus frases lapidarias y reflexiones a pecho descubierto  son consignas de vida para el resto.

Recés 2
El camino avanzaba sin apenas sorpresas. Por la zona había un letrero difícil de ver que era otra filosofía de vida. Su intención era prohibir el acceso de motos y coches por un camino: “L’acció més petita és milllor que la intenció més gran. Respectem l’entorn, gràcies”. En los tiempos en que vivimos, su eficacia la hemos de demostrar con la ejecución.
Pronto apareció la iglesia de Sant Martí de Montnegre, a 467 metros de altitud. Y, por supuesto, con restaurante al lado. Desvío e intento de visita. A pesar de que estaba cerrada, el olfato de quienes estudiaron carreras eclesiásticas pronto descubrió la forma de conseguir que se abriera. En una casa de al lado parece ser que había una señora que atendió al caminante atusándose ropas. Luego salió un señor, también colocándose ropas. “És que estavem fent un recés”.  Salió con las llaves de la ermita. Al final se descubrió que hace años fue alumno universitario en Terrassa de una GRmana que en esta ocasión no acudió a la etapa. 
El personal dejó los bastones en formación vertical colocados sobre la pared principal y accedió a su interior. Poco después el camino continuaba.

Recés 3
De nuevo en el camino, algunos recordábamos el rincón en el que la organización de La Marxassa recibía a quienes transitaban con vermut Martini y hielo, entre otras bebidas. 
La anchura y los bosques caducifolios derivaron en el acercamiento al acceso definitivo a Vallgorguina, por en medio de un sendero por donde bajaba el agua cuando llovía. Ya se veía un pueblo conocido por la Pedra Gentil o Dolmen, con pocos bares y menos con suficientes sillas para grupos de 38 personas. Hubo uno al que  se les dieron ideas para atendernos en la terraza pero prefirieron la inactividad de unas mesas vacías. 

Eficacia
Una zona cercana de picnic y barbacoas acogió al grupo. Las atenciones personales del guía de la entrada fueron excepcionales. ¡Qué calidad y qué ojo! Tráfico parado en las dos direcciones, conjuntando en su persona las opciones de cámara trasera de autocar, sonido de distancia de aparcar, gps de posicionamiento,  vigilancia y estacionamiento cercano. Habrá que invitarle a las etapas. Menos traks y más guías como este. Y lo mismo para salir de allí. Descubrámonos ante este profesional de la atención. ¡Qué eficacia!.
De otros lugares vendrán para darnos buenos ejemplos. 
Y allí el gentío que sólo había caminado del coche a la mesa del picnic tiraba de neveras, calçots, carnes variadas y bebidas diversas. Perfumaban el ambiente de quienes nos sometíamos a tapers y bocadillos viariados, con 18 km a nuestras espaldas. Y el agradecimiento de los carquinyolis y vinos variados de quien celebraba 71 años, asesor espiritual que cuida de tantas almas grmanas para que no se descarríen. 

Actualidades
La completa y grave realidad actual nos está afectando la cotidianidad. Incluyendo la drástica suspensión de la próxima etapa de GRMANIA. Acostumbrados a vivir bien y a planificar nuestros años de seniors con viajes pendientes, proyectos y aficiones diversas, aquellos abrazos tan contagiosos del inicio quedarán en el recuerdo. Pero se han de seguir practicando cuando se pueda. 
El metro de distancia se impone. Y el miedo al miedo nos devora. Con anteriores permisividades moradas, futbolísticas y similares ininteligibles hoy. Hay fundamentos muy rigurosos con textos imprescindibles que analizan el origen del pánico. Estados de alarma, instrucciones y la incontinencia del dedo en el móvil para reenviar lo cierto y lo falso. Con neveras llenas, Netflix y canales diversos sobrecalentados. La seguridad de la opulencia. 
“El infierno son los otros”, se repetiría otra vez  Sartre hoy ante la lucha por el rollo del papel de  wáter inalcanzable, símbolo barato de la histeria por la higiene básica, la imitación colectiva, el miedo a quedarse sin lo imprescindible, la lógica de lo primero la limpieza . También hay quienes, acostumbrados a desastres diversos en islas perdidas de Oceanía, dan consejos para sobrevivira estos momentos. O un paleto de León (según una política) y escritor ilustre (Julio Llamazares) compara esta situación con otras y aporta la posibilidad de aliviar esto con enfrentarse a nuevas realidades, comparándola con  la reclusión e  historias del libro El Decamerón. También abundan guías emocionalespara sobrevivir a la cuarentena familiar. 
Dicen que aprenderemos mucho de esto. Quizá. Pero en la época de la “sociedad líquida”(Bauman) , de la  inmediatez y de la sobrecarga de  información horizontal, pronto se nos olvidará. O no. Quizá esta será no una nueva realidad, sino la realidad a tener en cuenta. Aprendizajes colectivos.

Cuidarnos para poder cuidar. Aplaudamos a quien ayuda. Miedo y confianza pueden caminar juntos. 

Y, por favor, seamos amables. Sin olvidar el pensamiento del filósofo, político y presidente de EEUU,  Thomas Jefferson

“Indudablemente nadie se ocupa de quien no se ocupa de nadie”


Evaristo
15/3/2020







miércoles, 5 de febrero de 2020

Itinerarios desde Sant Pau de Segúries (Girona)

Conversaciones de mayores entre piedras milenarias y desniveles de vértigo

La primera salida de 2020 significó el primer encuentro con realidades ya conocidas y personas que confirman estas realidades. El gozo del año nuevo trae nuevos años a cumplir y, después de los jolgorios diversos, las conversaciones no olvidan temas de mayores: repaso al estado de los cuerpos y las mentes, achaques ocasionales  con o sin fundamento, arreglos de chapa y pintura con posteriores convalecencias y, siempre, siempre, descubrimiento de nuevos adelantos médicos, del “yo te recomiendo…” “esto a mí me produce buenos efectos” “tómate esto” o “¿qué médico me recomiendas para…? Claro que hay quienes no pueden obviar referirse también a determinadas satisfacciones,  más tecnológicas. Otros tienen lapsus y,  ¿quién no se identifica con ellos? Y hay quien se forma en las artes del análisis del comportamiento humano y convoca a díscolos caminantes al orden, citándolos aparte en su diván para reconvertirlos hacia “la buena senda” (también en sentido literal).

Tiempos
  Eran días donde la meteorología se sublevó y, bajo el majestuoso y contradictorio nombre de “Gloria”, buena parte del territorio sufrió temporales y efectos colaterales desastrosos. El río Ter discurría en paralelo a la carretera en dirección norte. Aquella agua, más abajo, se convertiría en temeraria. Más arriba, la nieve y, debajo, terrenos que se empaparon con más de 400 litros de agua. Mientras, el grupo A y B pensaba en lodazales, resbalones y acechos diversos. Hubo quienes evidenciaban huellas de barro en zonas concretas de su indumentaria. Eran las muescas de las circunstancias.

Turnos
Atento el primer turno: Sant Pau de Segúrie se presentaba con un juego escultórico y muy visual de letras en medio de la rotonda de la entrada, y con una oferta variada de rutas excursionistas. Les esperaba el Puig de l’Ou pel Forat dels Sunnyers. Después, el segundo turno, sin datos del cronista por no haberlo pateado: Via Romana pel Capsacosta. Vadeo de aguas, impedimentos por piedras milenarias con subidas y esfuerzos diversos. Calzadas romanas bien conservadas, señal de que hubo intereses variados por estas zonas ya en épocas pasadas. ¡Con el buen ojo y lo prácticos que eran los de Roma!
La idea era circular, ir por un lado, paso por arroyos y pisoteo de algunos restos de nieve, rodear profundos desniveles, reseguir la ruta que está muy bien explicada por el autor que firma como  AVENTURA´Ten Wikiloc y que remarcaba en su track: Puig de l’Ou pel Forat dels Sunyers, Mirador de l’Avi, Cova del Sitjar ( a la que no llegamos, por no estar en el plan y porque en sus inicios te sorprendía con restos óseos de rumiantes bien visibles: ¡como para atreverse a entrar en el agujero!), etc. Con una crónica más objetiva y mejor detallada que la que ahora se lee: “Església de Sant Pau Vell (Sant Pau de Segúries)-Planes del Mariner-El Mariner-Pla d’en Puig-Collada del Faig-Coll d’Aura-Camp de la Teula-Collada del Sitjar-Avenc de la Tomba del Sitjar-Coll de l’Alec-Coll de Canemar-Forat dels Sunyers-Mirador de l’Avi (natural)-Coll de la Bau-Coll d’Arrencafels-Ras del Freixe-Puig Ou (1299m)-Ras del Freixe-Coll d’Arrencafels-Cal Roc (ruïnes) / Roures monumentals-Escaler de les Trevinedes-Collet de les Trevinedes-Cova del Sitjar-Ermita de Sant Bartomeu del Sitjar-Font del Sitjar-Bac del Mariner-Font del Mariner-El Mariner-Planes del Mariner-Església de Sant Pau Vell (Sant Pau de Segúries)”:  muchas gracias, AVENTURA’T. 
.
Incógnitas
Al lado del camino apareció la especie humana denominada “Cazador de liebres”. Alguien, sospechando que pasaríamos por en medio de la cuadrilla tan bien armada,  se le dirigió en estos términos: “¿No tendremos algún problema? Con una respuesta enigmática: “Por nuestra parte no tengáis miedo, los problemas pueden venir de vosotros mismos” . Sabiduría cazada al vuelo o incógnitas sin despejar. Frases lapidarias que te obligan a pensar a aquellas horas. Si a la vez que fue dicha por una persona anónima, la subimos a una red social y se la asignamos a pensadores de prestigio, éxito y reenvíos seguros. 

Realidades
Las buenas ideas se adaptaron a nuestras realidades. O sea, acoplamiento de señales en forma de traks,  desorientaciones habituales, bajadas por repechos, líneas rectas entre maleza y, como siempre, confluencia por espacios campo a través hacia el camino acertado. El sexto sentido está muy desarrollado. ¡Qué remedio!
Llegados a un replano, una vez comidos y bebidos llegó el momento del efecto CO2. Quienes acertaron de lleno con el regalo tan ecológico por Navidad pasaron por alto que las memorias fallan a efectos prácticos. Cuando los cafés y otros espirituosos deberían contar con los vasos para varios usos, volvieron a aparecer los de plástico. ¡Cuánta contaminación evitable! ¡Qué atentado a la filosofía del momento! ¡Si se entera Greta Thunberg! No obstante, los líquidos se bebieron sin importar el soporte. 

Satisfacciones
La vegetación caducifolia permitía una mejor orientación natural. Enormes extensiones de hayas, robles y avellanos desvestidos. Tanto árbol tan despejado ayudó a reseguir el Wikiloc y a intuir por dónde debería ir un camino con profundidades, pendientes y disimuladas piedras, tapadas por la hojarasca. En una pronunciada subida, después de la ascensión al Mirador de l’Avi,  hubo quien apeló al placer de sufrir con el esfuerzo propio, momento en el que quien está al día de la última tecnología de otros  placeres dio una lección sobre un éxito mundial al parecer muy satisfactorio: el  objeto del deseo, regalo y/o autorregalo, sustituto o no, con efectos rápidos y gozosos en cuerpos femeninos. Como las secuelas de estas subidas cuando solo se mira hacia el final. 

Divisiones
Antes de encarar la ruta hacia la cima del Puig de l’Ou (1299 metros) se formaron dos grupos con objetivos variados, como ya es habitual aquí. Unos alegaban ir más rápidos hacia el final, otros querían ollar la cumbre y seguir pisando nieve. Arriba nevaba y el personal iba bien pertrechado con la indumentaria adecuada. En un momento dado, un sujeto se exaltó y alegó haber perdido el gorro. Ante tal nerviosismo, la búsqueda acabó en su cabeza. Lo tenía puesto. Un grmano testigo suspiró muy hondo y lanzó un pensamiento universal a estas edades: “No veas el consuelo que me has dado, qué descanso que también le pase a otras personas!

Diván
Durante el camino se notó que alguien del grupo olfateaba y confirmaba cierto libre albedrío de una persona en concreto, con mucha energía y dotes de empuje a buen ritmo. Su preocupación fue in crescendo hasta que, con gesto enérgico, se dirigió en voz alta al individuo en cuestión, lo llamó al orden y lo citó para otro día con el fin de hablar a solas. Quizá, ahora jubilado, ha dedicado tiempo a meditar sobre los desvaríos del cuerpo y mente, ha leído manuales y webs sobre las complicaciones del comportamiento humano y quiere reconducir a tal atleta en alguna larga y trabajosa sesión de diván.  Estaremos atentos para ver los resultados de tamaño objetivo en próximas etapas. Difícil empresa.

Celebraciones
Por una vez y para que sirva de precedente, una persona observadora y muy cuerda puso de manifiesto varias veces algo positivo:  en esta etapa siempre se iba esperando al grupo, sin apenas  distancias que propiciaran pérdidas. Lección aprendida. En esta ocasión nos ahorraremos otra sesión de diván colectivo. 
Ya al final, el primer mes del año comenzó con celebraciones y elevación de los niveles de glucosa y colesterol en sangre, por si habían quedado descompensados después de los ágapes navideños. Gran y alargada  mesa en el cámping Vall de Bianya, ambiente festivo, continuo trasiego de grandes jarras de cerveza para repartir y amabilidad por doquier. 
Y después de tano texto, hagamos caso a la sabiduría japonesa. Dejar de escribir también es callar:

Si no es tuyo, no lo tomes.
Si no es justo, no lo hagas.
Si no es cierto, no lo digas.
Si no lo sabes, cállate



Evaristo
5/2/2020