miércoles, 16 de mayo de 2018

GR3 etapa 9 entre Camps y Manresa

 
Traducciones de la realidad

¿Dónde están los miembros y las miembras (según libro de estilo muy consolidado por lo políticamente correcto, con repeticiones cansinas y todo confirmado por Irene Montero) o dónde están las miembras de GRMANIA (libro de estilo de la CUP) que el día de autos han propiciado que solo 24 sean quienes completen la lista de pagadores al administrador? Demostramos con las decisiones y con la  práctica que  GRMANIA se consolida como un sucedáneo para cuando nos fallan otros planes más prioritarios. Y esto irá a más. Atentas a los números.  Como siempre, ni se nos ocurra tratar sobre estas ni otras cuestiones: sobran, porque la libertad va más allá de las traducciones oportunistas de colores concretos.
¿Y qué decir cuando entras en un artilugio con ruedas donde el hedor a borrachera, con vómitos en el suelo incluidos, desdice de una empresa como Taxi Bus (de Sabadell), capaz de poner en marcha un autocar sin limpieza (ni superficial ni profunda), algunos asientos rotos y aún con vasos de plástico en el suelo? O ¿cómo interpretar cuando quien ha de conducir a caminantes diversos tiene dificultades para entender el sentido de a dónde debe ir, de abrir un maletero cuando toca o la puerta trasera? Las deducciones de este lenguaje universal de señales y símbolos no exige traducciones.

Orientación
El núcleo rural de Camps fue testigo de una curiosa imitación humana a las máquinas. Hay aparatos de orientación que, antes de encontrar el sentido de la posición, exigen dar una vuelta con ellos puestos para que capten  las señales. El personal andarín asistente imitó a la perfección el manual y reprodujo literalmente a esos relojes: nada más salir del autocar se dirigieron con aplomo y aparente seguridad a un edificio, lo rodearon y volvieron por atrás al punto de partida. Hubo quienes no supieron captar la esencia de este nuevo ritual y se preguntaban por si era iniciático, si lo exigía el guión de wikiloc o si solo era una primera confusión. Alguien se justificó alegando que seguía escrupulosamente a quien intentaba guiar al grupo. Ya de salida y tan pronto, el efecto fue humorístico y con personal a punto de despeñarse por el terraplén de bajada al camino, solo por no rodear aún más para buscar el paso más fácil y seguro. Equilibrios, ayudas, bastones de contención y tendencia a la conservación de la especie.
La zona estaba muy bien equipada para la vida, solo que no se veía a ninguna persona (no persono), con contenedores para reciclados diversos y un delimitado y muy rotulado “espai de jocs infantils de Camps”. No se sabe dónde estaban los infantes, distinto a “las infantas”, que tampoco se sabía su ubicación, se supone que  palaciega. También, lugares y utensilios para carnes a la brasa y lazos, lazos, lazos, lazos  y más lazos, algunos hasta incrustados en pinos relucientes.

Colores
El explosivo color verde, miraras a donde miraras, se veía salpicado por amapolas que teñían algunos trozos de otras tonalidades. El gris plomizo del cielo creaba una atmósfera amenazante que preocupaba a quienes no se querían mojar. Hubo un sujeto que apareció con una camiseta de color amarillo. Alegó que también tenía derecho a lucir un  color que no solo es propiedad de quienes lo han mimetizado con significados que no son aquellos lejanos de actores y actrices que huían de este color y, antes de salir al escenario, se dedicaban mucha suerte con la frase. “Mucha mierda”.  Dejemos que los colores hablen y que cada una elijan el que cada uno quiera (masculino, femenino, otros géneros, asexual, ¡qué lío de términos y qué difícil entenderse con tanta modernidad lingüística!).

Desconocidos
A menudo es lo que somos hasta para con nosotras mismas, aunque el espejo nos devuelva un parecido a nuestra realidad. Por el ancho camino de ida al destino final se cruzó una furgoneta neorrural que dejaba atrás lo que otros veríamos delante. Altas cruces de término, depósitos de agua, viñas acondicionadas se supone que para el vino denominación de origen “Pla de Bages”.
No se olvidaba la interpelación del coordinador del grupo a quien mostró la iglesia de Camps al final de la anterior etapa. Lo interrogó e insistió con interés muy historiado en saber dónde estaba la tumba de un soldado (no soldada) que fue encontrado muerto en aquel camino. Su memoria recordaba la losa vista hace 15 años. Allí la vimos, con inscripción incluida y la docta explicación de dónde estaba enterrado.
La piedra sirvió para que en un cenáculo andarín se debatiera sobre la cantidad de soldados muertos en las guerras, sobre el sentimiento de quien va a la batalla e intuye que lo matarán poco antes de que se acabe. Incluso hubo quien relató la reciente experiencia de un personaje público de la zona que lloraba en televisión porque hace poco había descubierto que su abuelo había matado a dos vecinos en la contienda.

Relatos
La tertulia derivó hacia la actualidad de la venta de armas del país que todos tenemos en mente, con la meticulosa descripción del relato de uno de los episodios de los Simpson, con policías, armas y profesorado (genérico) como protagonistas. Espléndidos guionistas los de algunas series: la inteligencia en televisión.
El caminar abría el apetito informativo y la sociología de la televisión apareció reflejada en los programas matinales de las cadenas generalistas. Sucesos inacabables, carnaza de todo tipo, tertulianos que son ubicuas y opinan de todos las noticias (¡esto de los géneros!), extrapolaciones a una realidad vital que pintan explosiva, a punto de intervenir fuerzas y ejércitos diversos para contener aquello apenas existente. Estado de alerta, miedos diversos, cuidado en la calle, andar con cinco ojas (no: ojos). Redes sociales y medios que subrayan excepciones con titulares que obnubilan lo positivo de la vida diaria. Por ejemplo, los millones de personas que viven y generan que los países vayan bien por sus hazañas diarias anónimas. Ese sábado aún no habíamos leído el excelente artículo que Javier Marías publicó al día siguiente en EL PAÍS SEMANAL, de muy recomendable lectura (enlace aquí): “Cuando la sociedad es el tirano”. Algunos allí presentes ya coincidíamos con sus argumentos. 

Efluvios
Mientras en este reducido  sanedrín se tocaba lo divino y lo humano, con antiguas guerras de Vietnam y, cómo no, con el mayo del 68 como protagonistas, el perfume de la carne a la brasa de un lugar cercano generó la imaginación de la tertulia ideal: ante los productos de las brasas, porrones y bebidas variadas seguro que la actualidad se enfocaría con una mirada más positiva y amplia. El mundo se ve mejor en la sobremesa después de satisfacer necesidades primarias. El restaurante “El Molí de Boixeda”  en Fals ayudó a ver otras realidades más terrenales e intuir cómo los placeres de la vida pueden ayudar a ver otras vidas, aunque sea por momentos. Pero no, esta vez nadie se detuvo en el antiguo restaurante de la  carretera de Calaf ni sus terrazas fueron ocupadas por ya hambrientos caminantes.
Hubo que seguir, llegar hasta el termino de Canet de Fals, donde los letreros indican famosas bodegas, jardines de infancia (no, no y no: guarderías no. Leamos con pausa ambos términos), y  materiales de construcción (no para personas, claro). Al fondo se veían torres pero antes hubo que hacer equilibrios encima de piedras resbaladizas para atravesar la riera de Fonollosa y ascender en medio de espesa vegetación antes de descubrir el afamado y muy visitado parque temático que ayuda a la  interpretación de la archiconocida Navidad.

Visillos
Si ya el campo parecía más que una postal con tanto verde, tanta masía habitada, desahitaba, abandonada o en ruinas, hubo que aproximarse al sitio que protagoniza visitas  por Navidad para ver el  “Pessebre Vivent del Bages a les Torres de Fals”, nacido en 1977, ahora muy visitado y accesible previo pago de una entrada.
Les Torres de Fals son los restos de un castillo que controlaba el camino real entre Barcelona y Cardona, con una iglesia románica dedicada a San Vicente.
En realidad, la parada paisajística se debió al apetito matinal. Allí instalados, a las puertas de la iglesia, el personal fue observado entre visillos (ya sabéis, también título de la primera novela de Carmen Martín Gaite). Ojos escrutadores se retiraron cuando vieron que el pacifismo de los comensales era obvio.  La traducción de la realidad era evidente, incluso hubo momentos de mutismo total, algo raro aquí.
Pronto, los más religiosos, con muchos años de enseñanzas eclesiásticas a sus espaldas, se aventuraron a abrir la puerta de la iglesia. Dentro, las curiosidades decorativas llamaban la atención. Debían formar parte del relato o de lo que hoy se mueve en el terreno de la experiencia emocional: a la entrada, dos latas vacías de cerveza doble malta, vasos, plato con frutos secos, dos asientos y ropa; de frente, dos paraguas colgando sobre la pila de agua bendita (qué imagen más plástica y oportuna de causa-efecto); al lado, andamios y arriba, reconstrucción con el año 2001, dicen que pagada con los euros de las entradas vendidas  allá por Navidad. Uno se imaginaba el ambiente por esos días de los buenos deseos, con gentes entregadas a las vivencias de esas representaciones religiosas.
Mientras, en las escalinatas parte del pueblo caminante se entregaba a libaciones de bebidas rusas y de aquí. La ocasión y los estímulos que activaban las neuronas  eran propicios para encomendarse a Putin unos, y otros a solidarizarse con líderes rusos encarcelados. Aunque las personas más cercanas eran ese pueblo que quedaba retratado por la afluencia de datos de nuestro coordinador, con menciones a las míseras pensiones tanto de gente estudiada como de la que no.  Dicho lo cual, un primer grupo tiró del resto para seguir el camino. En estas condiciones, arrancar cuesta.

Pelotones
La avanzadilla creyó conseguir un cierto aumento del ritmo andarín si ellos afrontaban los kilómetros con energía, garbo y salero. Atrás quedó un señorial conjunto de casas con aspecto de alto abolengo y atrás también quedaron la mayoría. Los de delante sabían que  su actitud sería severamente criticada, aunque ellos pensaban alegar, en su defensa, que aquí la única constitución y estatuto que hay es el de cada uno. 

Subida
Paralelo al camino discurría el sendero del GR, en una zona alta que dividía la vertiente de la  C25 o eix transversal y las poblaciones situadas en la parte contraria. Unas cuerdas para ayudarse a subir quedaron como recurso alternativo. Recibieron miradas de soslayo, como si fueran un símbolo de la incapacidad propia para ascender con garbo, soltura y espíritu altanero por los propios medios.
A pesar del cielo gris y amenazante, desde allá arriba se reconocía el valor del esfuerzo.

Traducciones
Llegados a este punto, con placas, señales, restos antiguos y Manresa más al fondo que Sant Joan de Vilatorrada, el trío díscolo que estaba conculcando unas normas que no existían más que en el sentido común procedió a bajar y halló la piedra filosofal de la traducción. Aquella cima se llamaba Collbaix (545 metros)  y la zona parecía jugar el papel de La Mola para los lugareños de Terrassa y alrededores: paseo, deporte, animales, disfrute. Esta montaña ha sido el centro de periódicas conversaciones por un tema de trapos simbólicos colgantes de un palo o mástil. Unos la ponían y otros la quitaban: era la que pensáis, que ha ido derivando a otras con muchos devotos.  Mas Llobet, Collbaix, el Collet, sendas, cruces de caminos y bajas montañas que separan Fals de Manresa. Con caminantes y amantes de quemar gasolina sostenidos por ruedas traileras.
Entre la gente que subía destacó una pareja joven, espabilada y dicharachera. El sujeto se dirigió al trío y luego notó que hablaban en esa lengua que uno de los tres la cataloga como casi muerta aquí o quizá bastante extranjera para mentes muy cerradas. Cuando se le interrogó si subían hasta la cima, la respuesta del joven fue de diccionario apócrifo: “Esa montaña a la que vamos  se llama Cuello Bajo”. Espectacular la traducción automática para ignorantes que se atrevían a pensar en la lengua de Cervantes. ¡Qué lección!
Hubo quien, en esta bajada, recordó al GRmano que se presentó en la salida luciendo una rodillera (las malas lenguas decían que era para que le preguntaran y ganara notoriedad del público: ¡qué gente!), cómo le iría, e incluso dijo imaginárselo llamando a Amazon para que le trajera otra con la fórmula rápida Amazon Prime.
Los efectos de la filoxera diezmaron el sistema socioeconómico del Pla de Bages. Aún se veían las antiguas tinas para el vino, los bancales y reminiscencias de antiguos viñedos en algunas hileras fruto de recientes plantaciones.

Orientación
Ya abajo, en Sant Joan de Vilatorrada, la orientación hacia el parc de l’Agulla no era fácil, a pesar de contar con GPS, datos en papel e indicadores. Las tres mentes estresaron sus neuronas, hasta que se dirigieron a una persona que parecía hábil. Tuvo buena voluntad pero poco más. De allí, callejeo, parloteo con transeúntes para buscar el sentido a la vida del caminante, con un interrogante que había que despejar: qué era y dónde estaba la antigua  fábrica textil  Borràs, montada por un emprendedor del siglo XIX, Oleguer Borràs. . Hasta que se vio en lontananza, cerca de un edificio funerario y primera imagen (o la última) de esta población.
Campos, huertos, cerezos salvados por el retraso de la maduración de sus frutos: compañeros de viaje junto con el ruido en autovías y carreteras diversas. .

Dispersión
Orientación y dispersión no forman parte de la definición de la palabra de moda: oxímoron . Como de interpretaciones se trata, la realidad es poliédrica y las curiosidades se acumulan. Hubo quien retó a otro con el trasfondo de la palabra Pajillera, como otras veces ha ocurrido con otro término de moda: bizarro. Pero aquella palabra no hace mucho se vio envuelta en lo que siempre se han llamado noticias falsas y ahora se moderniza con el término fake news. Corrió el bulo muy creído de que aquella palabra se basaba en un trasfondo histórico con unas monjas como protagonistas. Después la verdad apareció y de lo anterior, nada de nada (los dos enlaces anteriores muestran las dos versiones).
Mientras el trío solitario rodeaba hacia el destino final, donde parecía que debía acabar la etapa (parc de l’Agulla), la mayoría se personó directamente en Manresa, sin rodeos.
A golpe de GPS y Google Maps, los tres descarriados consiguieron rodear la ciudad para llegar al sitio señalado, no sin antes preguntar a deportistas y espectadores por la dirección adecuada. Aquí todos quieren ayudar….a aumentar la confusión. Se echó en falta un traductor con el potencial del de cuello bajo.  Lo que sí hubo en la comida fueron  interpretaciones legales,  lecturas de la realidad política, posibles planes viajeros mientras se reponían fuerzas y líquidos. 
La primavera lluviosa nos ofreció lecturas de una realidad con nosotros en medio. La traducción e interpretación de los significados fue personal. Mientras, aún arrecian los temas de siempre pero elevados a la máxima potencia. Qué razón tenía uno de los filósofos de moda cuando hace poco decía: “Vivimos en una época de estupidez organizada”.

Evaristo
16/5/2017

domingo, 22 de abril de 2018

GR 3, etapa 8 entre Salo (Sant Mateu de Bages) y Camps (Fonollosa) 21 abril 2018

Cómo corregir la orientación con la desorientación

¿Alguna vez pensamos que una etapa en la vida a veces se parece a  la vida en una etapa?  
Literatura, creatividad, intimidades, cultura, orientación, comida, desorientación, bebida, propuestas, celebraciones, reencuentros, energías, puntos de vista... 

Cuando se acercan las fechas señaladas para eventos literarios masivos, fijados para un día al año, la literatura corre por las venas hasta de  caminantes avezados con trayectorias culturales muy consolidadas por los años. El día 23 de abril  revive y se celebra cuando se puede con regocijos culturales que completan la etapa de aquel día. 
La salida del recorrido, en Salo (a 620 metros de altitud), municipio de Sant Mateu de Bages, recordaba el paso por aquí hace algunos años y se ignoraba la controversia sobre el nombre: con o sin acento, fuente de inspiración de un ciclo narrativo, ambientado en un pueblo imaginario que es este. El final, en Camps, municipio de Fonollosa, a 600 metros de altitud. De la iglesia de Sant Pere i Sant Feliu en Salo hasta las variadas de Camps: Santa Maria de Camps, Santa Maria de Caselles. Sant Mamet de Bacardit y Sant Esteve de Camps (un respeto a los apellidos).  

Abordajes

Cuando el personal se dirigía al punto de salida, este juntaletras fue abordado (sin previo aviso, sin saludos matinales de cortesía) por alguien con riquezas discursivas, léxicos rebuscados y propuestas interesantes, en un reencuentro gozoso. Días antes depositó en el buzón del escriba una joya que hacía tiempo no recibía: una carta manuscrita de su puño y letra dentro de un sobre, escrita con bolígrafo, con rúbrica original, cuyo contenido eran indicaciones y sugerencias literarias para iniciar el próximo curso andarín: versaba sobre aquella idea de agrupar literatura, comida, fotografías y, sobre todo, vida. En la etapa de junio se despejará la incógnita. Un nuevo libro después del poco éxito del propuesto en junio pasado.
El sujeto de la iniciativa es docto en muchas artes, declamador de rondallas, cuentista consagrado, formador de candidaturas a matrimonios como manda la autoridad eclesiástica, consejero espiritual de GRMANIA (aunque no parece que mucho personal necesite de sus doctos servicios apostólicos: en este grupo casi está en el paro, el personal no parece acercarse a  menesteres tan espirituales) y persona muy preocupada por elevar el nivel cultural (ya muy alto) del personal. Su atuendo destacaba por sombrero de paja de ala ancha, mochila muy personalizada con diseño a la antigua usanza, con acopio de material literario propio y ajeno: recortes solo del diario casi oficial de la situación actual y fotocopias extraídas de colaboraciones en el mismo medio. Como este cronista parecía que no le demostraba que había leído la carta, reforzó su insistencia con los medios digitales: el correo electrónico. La realidad es que sí que había enriquecido su escasa sapiencia con la lectura de aquel manuscrito. Obtuvo respuesta electrónica y se le remitió a esta etapa, de ahí se supone que procedió la locuacidad matinal. 

Incógnitas

Si cada etapa se cree que se sabe cómo empieza, nunca se descubre nada más allá que sea seguro y fiable. O sea, como la vida. He ahí la aventura dosificada,  casi en estado semipuro. Y nadie se atreve a predecir cómo acabará, aunque se sabe que sí se llegará al final.
Quizá fuera por el encanto de lo desconocido o por abordar otros retos (si es que queda alguno), esta vez se dio un paso más: no se trajo ningún equipo de transmisiones. ¿Por qué? Quizá fuera para auscultar el sentido de la orientación, para ver cómo salir del entuerto o cómo tensar una situación en la que, a esta circunstancia, se le sumaba que este GR no tiene marcas, los cruces de caminos son variados y la primavera regala pasos descalzos por cauces secos el resto del año.
Pronto surgieron en varios móviles los traks bajados de wikiloc -que no coincidían ni con el supuesto trazado del GR ni con  las interpretaciones-, quienes le hacían caso a lo digital mientras otro personal intuía marcas físicas o creía descubrir lo que no se veía porque no estaba. Y a eso se sumaba la poca inspiración del GRmano que cuando viene aporta seguridad. En esta ocasión, su sexto sentido no había despertado, había dejado el mapa de la etapa encima de la mesa y tenía que escuchar supuestas interpretaciones a la causa de tan inusual estado de la orientación, en persona a la que le caben todos los caminos de Cataluña en su cabeza. La orientación, por tanto, nació fruto de la lucha contra la desorientación.  Como en la vida.

Formación

Quienes aún están cotizando y se desenvuelven laboralmente en el mismo entorno, a veces prolongan sus interesantes reuniones en el acomodo del asiento matinal y aleccionan a los ignorantes sobre cómo seguir formándose. Las maravillas previstas para adolescentes que se titularán en ciclos formativos dedicados a actividades deportivas y similares, parecían insinuar una adaptación a GRMANIA en un futuro no lejano. Esa juventud que aprendería con la hípica, socorrismo, natación, aguas diversas y más destrezas, podría provocar el nacimiento de una unidad formativa para este grupo: orientación práctica para llegar al final de cada etapa cuando las mochilas y los bolsillos van a tope de enseres, mapas y tecnologías pero cuesta consensuar por dónde continuar.  Sería una formación para muy adultos, quizá con un reconocimiento oficioso cuando se demuestre que algo se ha aprendido. El título Máster aquí ya no llega ni a  bono basura. En el camino de vuelta esos docentes también se llevaron ideas para promocionar esos estudios con metodologías comunicativas de gran impacto emocional. Después se verá. O sea, formación a lo largo de la vida.

Orientación

Camino adelante, después de senderos apenas sin esfuerzo, la orientación estomacal insinuaba al grupo que había que aportar energías al cuerpo. ¿Un lugar? Claret dels Cavallers, grupo de masías documentadodesde el siglo XIII perteneciente a Sant Mateu de Bages desde 1857. El grupo comía a la sombra de antiguas masías medievales, con la iglesia calle arriba, con retablos dedicados a Sant Pere el más grade y los laterales a la Mare de Deú del Roser y a Sant Isidre. Arriba, el castillo de Claret, el gran señor cuyos caballeros aportaron el nombre al lugar. Una tartana debajo de un cobertizo daba fe de que había caballos; unos excrementos, que pasaban por allí,  y una hormigonera, obras. Los únicos habitantes (¿caballeros podríamos llamarles?) visibles en aquel momento eran un manso gato y su peluda madre (se supone). 

Agua

Los arroyos obligaban a ensayar saltos fluviales, unos fáciles y otros con lavado de pies incluidos. Naturaleza explosiva, propia de una estación bien regada, con acuíferos llenos y el verde como forma y fondo. 
La ablución en el último paso sirvió como prolegómeno para una dura escalada. La señal inicial indicaba que era una zona de pastoreo para la prevención de incendios. No obstante, se echaba en falta la habitual señal en carreteras de montaña, útil para conductores y, sobre todo, para ciclistas. Aquí sería de la siguiente manera: un tramo con pendiente al 17%, 611 metros al 22% y otro al 15%. Sudor, esfuerzo, camino sin visión final, cuando creías imaginarla había otra curva y la vista se perdía más arriba. La agrupación final suscitó comentarios diversos mientras se vaciaban los bidones de agua, miradas de soslayo para ver rostros exprimidos y alguna frase ambivalente, sin decir ni sexo ni quién la dijo: “No me mires así que vamos al reservado”.

Observatorios

Boixeda, Valentines, Roters, Cal Ferrer, Cal Ferreret, y letreros varios en un cruce con aires de derroches del lujo. 
Hasta por aquellos dominios tan rurales de la Cataluña profunda llegaba el sonido de una expedición de coches Porche. La ostentación urbana en rostros lozanos, con colores de estar a la sombra, joyas, relojes de marca, sonrisa por el placer de ser visto y creyéndose admirados por el envoltorio, aunque muy desorientados si un coche no iba detrás de otro. Estaban fuera de lugar. Diversiones con libertad. 
Al lado, el Observatori Astronòmic de Castelltallat, visitable siempre con cita previa. No así en el bar restaurante, que algunos caminantes visitaron antes de subir al autobús. Primeras cervezas y el recuerdo de cuando alguien hace años iba a comer a aquel antiguo restaurante, que era un añadido al comedor de los dueños. Hoy el local ya es otro.

Señales

En aquel contexto, donde debía haber señales del GR para descender, había colocados lazos amarillos. Una persona, muy de acuerdo con su significado (más bien devota), tuvo un lapsus mental que le traicionó con esta frase: “Por aquí vamos por mal camino”. Que no cunda el pánico. En esta ocasión, por la boca no muere el pez. Mientras, indicadores bidireccionales: a Camps 7,3 y a Camps 5,6. Se le supone la opción elegida. 
Ya de bajada al destino final, mentes doctas y cocos muy bien amueblados instruyeron al respetable con tendencias sociales preocupantes, a partir de su visita a territorios allende los mares que marcan tendencia. La sociedad del bienestar se acabará. Estadounidenses y chinos son inteligencias que erosionan las comodidades europeas y los sistemas a los que creemos tener derecho para siempre. Las predicciones para el futuro son muy negras. Queda dicho.  
Mientras, el presente se enfilaba hacia la Necròpolis de la Plaça de la Creu Camps(Fonollosa), muy documentada con cartel alusivo de la Diputació de Barcelona,   iglesia Camps, con necrópolis turística al lado de una iglesia parroquial muy bien equipada. No solo por la cristalera interior que aísla la estancia pero muestra el entorno sagrado sino por disponer de lavabos. Se supone que así se aporta seguridad a las próstatas de fieles entrados en edad. Quien voluntariamente mostró la zona de culto fue interpelado con profusa devoción por la tumba de un soldado y el lugar donde estaba enterrado. Como señal de respeto, llevaba en la mano la histórica gorra de una causa perdida más, el Viet Cong. Ese soldado también debía luchar por causas diversas, como en todas las guerras casi siempre perdidas. Fuera, frutales en flor, jardines cuidados, rosales y campos verdes. La naturaleza ganada. 
Diversas señales denotaban que la conducción del autocar estaba delimitada por condicionantes diversos (por no decirlo de otra manera más corta y directa). Maniobras y partida hacia Manresa, donde destacó la visita de un querido e ilustre GRmano al que todos deseamos que nos acompañe de nuevo cuanto antes mejor. Siempre en actitud de servicio, con voz de mando y atento a que el grupo se sienta bien. Lo consigue siempre.

Ellas

El altillo del bar acogió al grupo, si bien los cerebros situados en cuerpos más altos debían evitar dejar neuronas pegadas en el techo. Celebraciones de aniversarios con paso de década y bodas de hijos, gustosos dulces de Almería. El azúcar al poder. 
El acto literario fue conducido con gran acierto por ellas, aunque no podía faltar el habitual infiltrado masculino y buen maestro de ceremonias literarias, muy ducho en temas de la actualidad con recortes que alegaban a libertades diversas y con copias de un artículo de Fernando Trias de Bes (diari ARA del 12/02/2018), sección “Correpinsiboticlastes” (la fotocopia no da fe del título original: “Correpins i Boticlastes, separado), título “Virtuals i covards” (enlace al original): abusamos del Whatsapp.
Intercambio de libros después de las frases de mujeres con rotundos y muy necesarios mensajes, leídas por ellas; punto de libro personalizado con fotos de momentos del grupo y una poesía más de quien domina el arte rapsoda y se atreve con éxito a mezclar el catalán y castellano: buenas palabras, paraules, palabras…¡maestro!

Presión

Parece ser que ya hay en marcha un grupo de presión (lobby) con más fuerza a medida que tiene más adeptos. Han hecho un censo de la procedencia de algunas personas y han detectado que crece el número de quienes provienen de Rubí y Sant Cugat. Están a punto de solicitar parada de autocar por allá. Atentos a sus maniobras, muy razonadas. 

Intimidades

Durante la etapa no pasaron por alto destapes reales o citas a otros de fuera. Si ya es habitual mostrar las carnes a señores que enseñan sus cuerpos con gallardía mientras se cambian de camiseta, si mientras se desayuna se dan cremas a los pies, si en el autocar hay quien cambia sus calcetines sudados como si tal cosa (“a mí no me huelen los pies”, justifica), de vuelta causó furor una nueva práctica observada en vestuarios masculinos de clubs de alto nivel. Parece ser que ya es práctica habitual que haya hombres que introducen el secador por debajo de la toalla, a la altura de la entrepierna. Dicen que es para secar zonas no rasuradas. Será así. No se sabe si esta práctica ha pasado a ellas o no.
Otra intimidad contada con orgullo fue de quien dijo que tenía  más pecho que su pareja. No se aportan pistas sobre ambos sexos, ni quién dijo qué. Y, entre intimidades y marketing digital, aquellos doctos docentes preocupados por captar más alumnos jóvenes para su ciclo formativo, se llevaron gratis toda una campaña comunicativa  para difundir sus buenas prácticas: propuestas para fotos de cuerpos, máquinas, poses, insinuaciones y demás lecturas. 

He aquí la vida de una etapa desde el punto de vista personal. Apuntes que pueden aplicarse a otras etapas de la vida. 

Evaristo
Terrassa, 22/4/2018 

martes, 10 de abril de 2018

Cáceres en primavera: dia 5 y último, desde la Garganta Nogaledas a la de Caozo con final en el punto de partida inicial

DESDE LA IGNORANCIA:

Inteligencias de la Naturaleza

Antes de caer en la nostalgia a la que nos trasladarán los recuerdos después de vividos, aún quedaba agua por ver, naturaleza por vivir, líquidos por beber y pitanzas por digerir. Último día de experiencia viajera por Extremadura, con la meteorología a nuestro favor y la inteligencia de la naturaleza para preservar las flores de los cerezos de climatologías adversas. ¡Qué razón tenían para permanecer ocultas a nuestros ojos! ¿Contra natura la naturaleza? A las que se han atrevido a mostrar su blancura ahora mismo (10 de abril), un envoltorio blanco y frío ha tapado sus pétalos, como si la amenaza fuera ajena a la nieve que ha sorprendido las flores prematuras. Blanco sobre blanco con peligros helados. Las bajas temperaturas y los fríos de momento no les afectanpero retrasan la floración aún más (¡y pensar que íbamos a llegar a tiempo cuando fuimos!). Sabia la naturaleza.

Rutas
De nuevo en Jerte, un día que predecía el aumento del turismo tranquilo que se acercaba al objetivo natural y se reconfortaba luego al sol en mesas de terrazas bien surtidas, familias y personas que preguntaban si por allí caía agua de un chorro que podía ser una fuente pero querían decir que era una gran cascada aunque no sabían si se acercarán o su destino final era llegar al fin pero también preguntaban si costaría mucho subir y si luego arriba tendrían fuerzas para bajar (o sea, un ascenso tan costoso como leer la anterior frase sin respirar).
La aproximación a la Garganta de las Nogaledas por el sendero SL-CC 33 parecía tranquila por en medio de huertos, sendas con agua y árboles a punto de florecer. Pronto la llanura se convirtió en pendiente. Delante había cinco cascadas (otros dicen que siete) de gran tamaño, aptas primero para la fotografía y después para la observación (si había tiempo una vez recuperado el aliento), urbanizadas con escalones,  barandillas y zonas de descanso que eran aproximaciones a miradores con vistas al descenso del agua. 
Ya arriba, la amplitud del valle sorprendió mientras el camino de bajada favorecía el contacto con árboles diversos, por en medio de cerezos con ramas al  alcance de la mano, propicias para pensar qué pasaría si las circunstancias fueran otras y los frutos ya estuvieran maduros. Acondicionamiento de caminos, telas metálicas de protección contra quienes se podrían otorgar una degustación gratuita y el final que para muchos no madrugadores era el principio, ya en el pueblo de Navalconcejo.

Más
Otras rutas con la Cascada del Caozo como destino último y nuevo del viaje. Más turística, más al alcance, con gran plataforma para inmortalizarse con el agua al fondo y servicios a pie de pista: cervezas y demás. Todo muy señalizado. Si te pierdes por allí seguro que acabas en ella. 
Personal que ya ansiaba comer, con ciertos efectos del andar de los días anteriores que hacían mella en los cuerpos, aunque todos sepamos que la obviedad dicha por la artista mexicana Frida Kahlo es cierta: “Al final del día, podemos aguantar mucho más de lo que pensamos que podemos”.

Signos
Esparcimiento otra vez en Navalconcejo, con gentes que probaron el zapillo y otros que “se colocaron” solo con asomarse a la puerta de un garito en busca de una cerveza para reponer fuerzas en unas mesas de picnic al lado del río. 
Vivencias curiosas ante las puertas de los excusados (WC) propias de los modernos logotipos, simbologías y señalética diversa que de tan originales no se acierta con el fondo de la forma. Hay que imaginarse la escena. Una vez superada la primera aspiración pulmonar con aires perfumados a base de hierbas, buscas un lavabo. Como siempre, al fondo. Llegas con el tiempo justo para encontrar tu ubicación espacial y demás. Observas las dos puertas de los sexos más habituales (hasta ahora) y no identificas a quién corresponde cada dibujo. Vuelves y preguntas en la barra para despejar el entuerto: el dibujo de la copa pertenece al lavabo de mujeres y el de la cerveza al de hombres. La mujer que lo descubrió ayudó al resto a orientarse. Aquí el GPS no sabría qué ruta aconsejar. 

Consignas
De nuevo una de las sorpresas del día vino de la mano de simpáticas frases y comentarios “inocentes” que no serían tanto si el contenido fuera otro. “Dos personas hoy no han venido porque son inteligentes”. Al resto, o sea, a quienes estuvimos, ¿se le supone?. O cuando el intercambio de opiniones se centró entre lo que es legal y lo que es ético. Como que el tiempo apremiaba y las mentes e inteligencias estaban en posición de descanso, más valía descubrir algún monumento del pueblo de camino al autocar. Ya de vuelta, aún surgieron las últimas rosquillas artesanales de Serradilla, antes de conducir al personal a Plasencia.

Cierre
La celebración final, con cena, discursos, obsequios, karaoke, bailes y saraos diversos demostró una vez más que el orden desordenado o el desorden ordenado no son términos antagónicos sino complementarios. La organización espontánea da sus frutos cuando la colaboración es activa y desinteresada. Final del recorrido con despedidas y regresos a los puntos de partida al día siguiente. 
Extremadura es un símbolo más de esos territorios que se pasan de largo en viajes con un  origen y un destino señalados de antemano. Cuando lo que necesitan es verlos de cerca, en distancias cortas y emulando los consejos del escritorIgnacio Martínez de Pisón: «Se trata de situarse un poco en los márgenes, viajar a sitios a los que “hay que querer ir” porque no están de paso para ninguna parte, adentrarse en comarcas donde el GPS se despista por falta de costumbre. Se trata también de demorarse en los meandros […] y en definitiva de dar valor al tiempo de la única manera que lo permite la naturaleza: perdiéndolo, porque perder el tiempo es el mejor modo de ganarlo”.

Importante:

Más información sobre todos estos días en Cáceres (fotos, poesías, traks, crónicas, etc.) todo agrupado en la web de GRMANIA, gracias a la colaboración de mucha gente inteligente que estaba allí y al fenomenal  trabajo del estimado Josep Ferrer, siempre muy activo para colaborar en todo y más. Presente en el viaje aunque no hubieras podido venir. ¡Ánimo y un fuerte abrazo, Josep y María!


Evaristo
Terrassa, 10 de abril de 2018 

sábado, 7 de abril de 2018

Cáceres en primavera: día 4, de Serradilla a la ciudad de Cáceres. 27 de marzo de 2018


DESDE LA IGNORANCIA: 

Patrimonios con mucha humanidad

Estar en Cáceres y no ver Cáceres no entraba en la programación de quienes lo tenían todo previsto. Y estar en la zona del Parque Nacional de Monfragüe (declarado reserva de la biosfera por la UNESCO, “donde la vida te invita a la contemplación”) y no ver Serradilla tampoco cabía en las mentes humanas que pensaban para que otros no esforzaran sus neuronas en la planificación de aquel día. La hospitalidad de las gentes de esta población se vio en detalles, que son los que después se elevan a principios. “Un lugar de Monfragüe que habla con su pasado”, subtitulan los folletos que explican historias, hechos y andanzas de gentes anónimas de Serradilla, que son las auténticas protagonistas de ser lo que somos. Una invitación a hacer lo mismo en un grupo que ya tiene muchos años vividos, con la notable  y progresiva  tendencia a hablar sobre los recuerdos ahora en el presente, síntoma natural de la edad y de imitaciones al “abuelo Cebolleta”. 
El programa del día era apretado pero todo se logró porque los cuerpos fueron alimentados con yantares excelentes, gracias a las gentes de Serradilla.

Dehesas
Antes de partir desde Plasencia hacia esta población, se oyeron comentarios del tipo: “GRMANIA tiene buenos sentimientos pero…”, o sea, ciertas discrepancias públicas (discutibles, opinables y respetables: como todo) sobre hechos puntuales que cada uno interpreta como quiere. Los individualismos suelen comerse a la socialización. Bienvenida sea la crítica. 
Los sentidos y sentimientos se abren a las vastas vistas de llanuras ocupadas por encinas, cigüeñas y olivos en un entorno herbáceo que pronto acogerá la floración primaveral. Las dehesas cacereñas con su amplitud, el verdor  y el testimonio del cultivo del campo, del trabajo y de la rentabilidad. Ante cometarios insidiosos de supuestas zonas ricas hacia otros espacios peninsulares (se vuelve a evitar la denominación estatal que empieza por E, no siendo que…) bien valdría aplicar la frase escuchada: “No tienen que demostrar nada”. 
Algunos andaban buscando animales negros, con o sin cuernos, de los de la vista baja o alta, de esos que tienen buenos hasta los andares. Costaba identificarlos (o no había o el alcance de las dioptrías, vista cansada, cataratas y otras menudencias oculares apenas permitía ver poco más allá de la punta de la nariz), por tanto era difícil fijarse en una fauna que suele pasar desapercibida pero que más tarde fue muy celebrada. 

Humanismo
Ya en Serradilla, colocados los cuerpos en una posición más o menos erecta, hubo quienes se fijaron en el exterior,  en la luna del autocar, rajada por una piedra, y otros miraron más a su interior y relataron los agradables efectos de pastillas como el Almax para mitigar las  sensaciones nocturnas de las cenas a base de migas, embutidos y otros platos “vegetarianos” (porque previamente un animal había comido y procesado las verduras y hierbas variadas) y de bajo contenido calórico. 
Enfilados hacia la Garganta  El Fraile, llamada así porque una parte elevada de la roca cortada se parece a un fraile en posición sentada, se lee que en el pueblo llegaron a hablar de él con una familiaridad propia de quien existe. Al lado, la Portilla de la Garganta, por donde un arroyo cruza la sierra llamada Peñafalcón. Suponemos que allí estaba el Mirador del Alambique (como siempre, es mejor consultar el track en la web de www.grmania.com y fiarse más de la máquina que de este humano que junta letras sin parar), en el entorno del puesto de observación de animales carroñeros que vuelan alto, con gran envergadura (los otros suelen llevar más veces corbatas que ropa de calle y sí que “vuelan” alrededor de nuestros bolsillos y macroeconomías varias), allí se identificaban los buitres porque los lugareños así lo aseguraban.
Como siempre, grupos, subgrupos, minigrupos y hasta una persona sola que se debía agrupar consigo misma y pretendía ir a su libre albedrío detrás del primer grupo más andarín y sometido a vicisitudes diversas, como veremos a continuación.

Protagonismos
La preservación del Patrimonio de piedras, naturaleza, espacios y entornos urbanos es importante ante tantas amenazas de destrucción auspiciadas por un ser erguido, con dos pies, manos y demás partes, incluso con la capacidad de pensar. Monfragüe y Cáceres ciudad son dos buenos ejemplos. Pero hay otros patrimonios indispensables: las personas. Y aquí en Serradilla nos acercaríamos a algunas.
Caminantes del primer grupo aún siguen impresionadas por el ejemplo humano del guía, Moisés. No queda más remedio: hay que citar su nombre. ¡Qué paso!, ¡Qué ritmo! ¡Vaya zancadas! A veces se pensaba  que ese minigrupo, de seguir así mucho tiempo, acabaría pasto de los buitres, los cuales sobrevolaban a menudo encima de sus cabezas. No, Moises y ellos no parecían confabulados. Los humanos entraban en terrenos casi prohibidos de Mongragüe, donde esa ave y otras especies habitaban a sus anchas. Cascada espectacular, ascenso hasta encaramarse a riscos donde se divisaba a los buitres  posados abajo. Silencio impuesto. 
A continuación Moisés sorprendió con su historia. Fue capaz de salir de años sepultado en el mundo de la droga, encontró en este terapéutico espacio cacereño la medicina necesaria para ver otra realidad más sana, los caminos y sendas le siguen ayudando con otro estilo de vida. De vez en cuando cortaba espárragos tiernos y se los comía, mientras el grupo iba con la lengua fuera y se desgajaba el personal formando una sudorosa fila a punto de sucumbir. Era un efecto parecido al de Kilian Jornet el que casi hundía en la miseria a personal que se consideraba fuerte, aunque también hubo la oportunidad de estar a su altura. 
Mientras los que iban a su lado resoplaban, Moisés situaba y nombraba los perfiles de las zonas altas: la Casetina, el Mirador, la Cruz del Siglo (colocada por el ayuntamiento de Serradilla cuando se pasó del siglo XIX al XX, con la que se quiso recordar lo efímero del tiempo de los humanos en comparación con el paisaje - ¡qué gran lección!-), el sitio por donde llegó el Cristo desde Plasencia, con Serradilla al fondo. 
Le daba tiempo a hablar del poder de los celos (no humanos sino de los animales, que a veces son imitados por aquellos), contar cómo alguien crió con biberón a un venado, que le seguía fraternalmente. Pero, cuando estuvo en celo, le clavó varias punzadas con los cuernos. A punto estuvo de matarlo. Su hijo, con mucha pena, tuvo que quitarle la vida para salvar a su padre.
Y qué decir de las relaciones entre ricos y pobres, hasta el extremo de que cuando una persona rica del pueblo moría, nadie quería llevar el ataúd e introducirlo en la iglesia si la familia no pagaba. “Los cementerios, de ricos están llenos” : refrán. Ricos inhumanos hasta el final, propietarios de grandes latifundios, dehesas de pastos con encinares, alcornoques y monte bajo . O que las cabezas de las sardinas las comían unos, ellos,  y los de siempre, todo lo demás. Deshumanización que aún  abunda mucho hoy.
De ahí, cronómetro en mano, hasta al embalse que almacena agua para el pueblo. Visto, no visto y adelante. Subida y bajada veloz con cinco minutos de adelanto al destino final. 

Morro
Moisés sabía que en el bar del pensionista una parte de la cabeza del insigne animal la trabajaban muy bien. Había que llegar antes de que se acabara. ¿Estas  personas del bar, estos animales de vista baja y ese morro cocinado no se merecen ser también Patrimonio de la Humanidad? Para sus clientes y ocasionales visitantes, aquel manjar era como para no difundirlo demasiado. Precio, calidad y producto inigualables. ¡Qué morro! ¡Y qué persona, Moisés! ¡Nervio y figura, hasta la sepultura!

Atenciones
Fue el inicio de un tiempo gastronómico que ya comenzó el primer día con dulces de elaboración artesana cocinados por manos femeninas expertas en endulzarle la vida a la gente. Otro gran patrimonio humano, que continuó en el bar de las piscinas, donde el ágape fue como para derrotar a aquellos seres humanos: calidad, cantidad, atenciones y humanidad dignas de recuerdo. El personal parecía sentirse en un paraíso, con tantas gentes  anónimas que son las auténticas protagonistas de la historia . 
Hubo quienes no visitaron el Santuario del Santísimo Cristo de la Victoria ni la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción pero sí acudieron al matadero a comprar chacinas o a la tienda del pueblo a completar el pedido. Y escucharon el habla “serraillana”.
Faltó la foto de grupo pero la mejor imagen fue el trato y el recuerdo acumulados de tan buena gente, comenzando por la guía serradillana que preparó la visita y sin olvidar al gran Moisés. Un fuerte abrazo, compañero. 
Detalle humano a tener en cuenta que no pasó desapercibido porque, ya en el destino, el coordinador del grupo lo consultó y advirtió a este escriba: ¿cómo se llama la actual alcaldesa de Serradilla? ¿Qué denotaciones tiene su nombre y apellidos? Como ustedes son hábiles, listos, con buenas luces y mejores recursos, por favor, husmeen en esta web: Serradilla. Ahí está la respuesta. No hay premio. “¡Por Serradilla no se pasa, tenéis que venir!” dicen. Y fuimos. Y , si podemos, volveremos.

Patrimonio
“Cáceres con mucha pasión” rezaba el cartel. Se supone que el lema durará todo el año, no solo en esta Semana Santa con tanta pasión. Desde la Plaza Mayor, bien guiados por una profesional del turismo, la ciudad brindó sus emblemas: Torre de Bujaco, Torre de los Púlpitos, Torre de la Yerba y resto monumental, incluidos aljibes con agua, riadas de turismo, personal dedicado a selfies con mucho tesón y postureo, jóvenes que solo atienden a actores disfrazados de medievales, casas nobles, higueras centenarias, patios, piezas en museos, templos y todo aún bajo la mirada de iglesia, iglesia y más iglesia o señores invasores y  otros acontecimientos que mejor lo explican los expertos. Google lo enseña todo.
La gran pregunta que alguien le hizo a la guía: “¿Dónde vivía la gente normal?”. El turismo sigue conduciendo a los visitantes a las herencias de quienes han mandado, visitar es ver partes destacadas (hechas con la sangre y el sudor del pueblo que nadie cita) que conquistan las masas a golpe de móvil y cámara fotográfica. La sociología del turismo como una industria imprescindible hoy. Estar y ver cotiza al alza en el vivir. Instagram y similares son nuestra historia viajera.
No pasó desapercibido que, mientras  en una torre habían construido agujeros artificiales para que se resguardaran unas aves protegidas, los cernícalos, al lado estaba el Palacio del Los Golfines, donde Franco fue proclamado caudillo y jefe de no sé cuantas cosas, aunque después todo se consumó en Burgos. Curiosidades en los nombres. 

Asueto
La plaza mayor fue un buen espacio para el relax postcultural, entre multitudes que peregrinaban por las calles hasta llegar al sitio de donde poco después saldría una procesión en el “Cáceres con pasión”. El personal, mudado como corresponde al evento, iba a escoger un buen sitio por donde pasearían a quien tocara, con fuerzas de seguridad a modo de escoltas y el Himno Nacional como despedida (Paco Ibáñez, a muchos nos pasa como a ti). Estampas de otros tiempos que dan lugar a deducciones preocupantes que aún permanecen.
De vuelta, al lado del autocar, frase para la antología por su construcción, por el trasfondo y posibles deducciones: “Cuando no contéis, no me contéis a mí”.

Para acabar, mejor recordar a Ryunosuke Satoro, cuando dijo: “Individualmente, somos una gota. Juntos, somos un océano”.

Evaristo
Terrassa, 7 de abril de 2018 

miércoles, 4 de abril de 2018

Cáceres en primavera: día 3, por la Garganta de los Infiernos y Jarandilla de la Vera. 26 de marzo de 2018



DESDE LA IGNORANCIA:

Aguas arriba con la mirada en blanco

Dirigirse a los infiernos en Semana Santa puede formar parte del guión de caminantes no intrépidos que aseguran antes dónde ponen el pie, no vaya a ser que la condena más grave sea una caída con secuelas inadecuadas para estas edades: podría convertirse en un infierno en vida o la vida en un infierno, pero todo se supera. Los pares de bastones dan un buen rodaje para posteriores situaciones vitales, donde quizá deberemos echar mano de objetos diversos para poder movernos. El personal fue conducido a una zona con buenos baños, vistas panorámicas, zonas para equilibristas avezados y sendas entorpecidas por aguas diversas, con puentes que te obligan a replegar las costillas con curiosos quiebros.

Centro
Creencias aparte, el recorrido se inició en el Centro de Interpretación de la Garganta de los Infiernos, lugar con alta densidad humana y más motora: de entrada, zona de aparcamiento de autocaravanas, con inquilinos que estiraban piernas y perros, y husmeaban qué aspecto tenía un paisaje que se estrenaba con el día recién amanecido. Riada humana hacia donde te interpretan lo que ves y no ves, con vehículos todoterreno preparados para acercarte a eso que has de interpretar. Y una fuente que demostró lo imposible: no echar agua en una zona donde es más fácil lo contrario. Puede que las sinergias con  el bar de enfrente  tuvieran algo que ver.
Quien dirigía dio el parte al Centro con el número de personas humanas que llevaba en la expedición. A cambio, tres mapas explicativos y un cúmulo de consejos que son habituales en muchos lugares: las frases comienzan con “NO” o con prohibiciones diversas. Con lo fácil que sería cautivar al público con un lenguaje cercano, amable y positivo, incluso explicando qué puede hacer y con qué disfrutar. Más agradecido que impositivo. Una frase curiosa y con buenas intenciones, extraída de tanta normativa oficial: “tocar, oler y observar es mejor que arrancar”. Como se deduce, está sacada del contexto natural.

Movimiento
La subida por la senda se resolvió de manera ordenada, hasta llegar a enclaves más vistosos y turísticos. El camino comenzó a anunciar que aguas arriba la vista te sorprendería. En medio hubo las oportunas fotos de parejas, en solitario, con un puro en la mano y siempre con la amplitud de un paisaje que aún es más amplio por la desnudez de árboles sin hojas.
Los Pilones se ven ahora con profusión de agua que golpea en la pendiente. Y las llamadas “Marmitas de Gigante”, un lujo gratuito. En verano se disfrutan de otra manera, con el baño, los puentes como si fueran trampolines, la bajada acuática y el chapoteo constante. Regalos de la vertiente noroeste de la Sierra de Tormantos, la vertiente sureste de la Sierra de Gredos y el río Jerte. Todo aquel gran bloque granítico originado hace entre 350 y 200 millones de años, con los granitos y gneis como protagonistas a nuestros pies.

Puentes
No se les aprecia en su magnitud hasta que no están porque no son o porque el agua se los ha llevado. Para caminantes que avanzan con diligencia, su ausencia les obliga a decantarse por el rodeo más largo en lugar de la corta línea recta. Cuando todo parecía que encajaba, la naturaleza te obliga a pensar que la inversión en esfuerzo será considerable si quieres alcanzar la senda que tienes enfrente. Mientras, alguien quería entender los interiores del  GPS que llevaba en la mano. Había adquirido el compromiso de grabar la ruta para publicarla en la web oficial. Ante cierta dificultad estalló con una máxima de frontispicio de templo griego: “A mí no me digas más que ¡arre! y ¡so! en el GPS. Todo lo demás es complicarme la vida”.

Saltos
Avanzar en medio de tanta agua primaveral suponía todo un reto para zapadores y husmeadores en vanguardia. Asomaban la nariz y solo veían dificultades para “dar el salto” (al otro lado, se entiende). Los cuerpos con los años no están para riesgos e inseguridades. Alguien repitió su máxima más favorita a medida que celebra cada aniversario: “¡Cómo se ponen los cuerpos con los años!”.
 Solo hubo un avezado caminante que lo intentó y lo consiguió. Pasó al otro lado pero tuvo que convivir con su soledad y buen sentido de la orientación hasta el punto final. Admirable el reto conseguido: “No he discutido con nadie porque no he visto a nadie”, resumía la hazaña, con técnicas de orientación muy acertadas, como las fotos del reconocimiento, ir unos pasos adelante y otros atrás, descifrar marcas no demasiado orientativas, ir hacia arriba y volver para reorientarse.
El resto tuvo que ascender sin parar, rodear, perderse en una fila interminable, franquear cascadas y puentes hasta llegar al mismo sitio del salto pero por el otro lado. Como se ve, el camino más corto entre dos puntos que no puedes saltar se denomina Rodeo.

Blancos
Un día claro, sudoroso, con amplias perspectivas por encima de uno de los valles que acaban en el del Jerte. La idea era dejarse nublar la vista por el blanco de las flores de los cerezos, No obstante,  la naturaleza es  sabia y sigue un ritmo concreto. La mirada se fijó en el blanco de la nieve de las alturas, o en los piornos, robles, jaras, alisos, sauces, fresnos, tejos, acebos, abedules. Y, sobre todo, en dónde pones el pie y en quién va delante para no perderte.
División de grupos y seguimiento de una parte para caminar por una parte del recorrido de Carlos I de España y  V del Sacro Imperio Romano Germánico hacia el monasterio de Yuste. Por cierto, ¿por qué eligió Yuste para retirarse y morir? Allí, al final,  también a algunos se les pusieron los ojos en blanco por otros motivos y celebraciones no previstas.

Subidas
El ascenso por donde llevaron al emperador era tortuoso, serpenteante y deteriorado  por el agua de la lluvia. Imaginábamos sus huesos trajinados en un dispositivo con escasas suspensiones y menos amortiguación, después de los 5 meses de viaje desde Laredo, una vez abdicara. ¿Qué no vieron quienes no vinieron? Los letreros con la denominación “Ruta de Carlos V” han sufrido modificaciones en la primera letra: una P por una R,  Paso Malo, Fuente del Beato, collado de las Yeguas (la altura máxima de la senda: 1475 metros), Garganta del Hornillo, Escalerones, fuente Peñalozana, fuente de los Alisillos, collado de la Encinilla, fuente de Robledo Hermoso, vistas panorámicas a donde miraras, nieves en los altos, la comarca de la Vera al fondo, bosques,

Disgregación
Si éramos pocos, divisiones y subdivisiones. Como siempre.
La cercanía al final de la etapa, Jarandilla de la Vera, provocó un corte en el grupo y la escapada de dos caminantes sin mirar atrás. Significó llegar a los 585 metros sobre el nivel del mar y tanta agua vista debía dar paso a otros elementos.
En un momento dado alguien dice a alguien: “Para una vez que aciertas el camino…” Ufano que se puso el aludido. Pero inmediatamente, confusión. Del acierto se pasó al error. Las 4 personas que quedaban en aquel corte se tuvieron que diseminar por un ancho campo buscando la ruta. Nos salvaron las rayas blancas y rojas, como pasa  desde hace 22 años. Testigo: un enorme pino que levantó acta del evento.

31 con 30
¿Dónde estaban los dos escapados? Con los labios en blanco, llenos de espuma de las jarras de cerveza a las que estaban enganchados. El resto , después de la foto de rigor, también fue a abrevar al mismo sitio. Y ahí recibimos la agradable sorpresa (con invitación a las bebidas) de que el matrimonio acompañante aquel día cumplía 30 años de casados. Gran evento en una jornada en la que, según el GPS ya citado y bien usado por una mente despierta, marcaba 31 km en total. Y gran felicitación a la pareja e hija por la gran hazaña (de resistencia activa y pasiva, se supone) en un día que les recordó los años de convivencia.
Al final la preocupación de todo el camino se convirtió en alegría. El saltarín llanero solitario demostró sentido de la orientación, sensatez y recursos. Un gran reconocimiento para él, aunque también las mentes más irónicas y socarronas  de GRMANIA le leyeron el manual adecuado a estos casos.
En el camino de vuelta a Plasencia hubo tiempo de pensar también en el tiempo. Y qué mejor que acudir al maestro Borges:
El tiempo es la sustancia de que estoy hecho. El tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río; es un tigre que me destroza, pero yo soy el tigre; es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego”, 

Evaristo
Terrassa, 4 de abril de 2018