lunes, 21 de noviembre de 2016

GR4 etapa 3

Gr 4, etapa 3 entre el santuari de Falgars y Borredà

Todo controlado

Bajo la tenue luz azulada del interior del nuevo autocar,  que ya conocimos en la primera etapa, casi en la intimidad de una penumbra propensa para dormir, uno se plantea qué decir de una etapa en la que de nuevo falta el maestro titular de las crónicas. Y llega a la conclusión de que GRMANIA es como un gran iceberg, donde la capa que es pública y que todos  conocen de cada componente es reducida, después de tantos años de salidas. Quizá esa decisión de privacidad individual es una de las esencias de las existencias. Todo está controlado. ¿Seguro?
Sin walkis durante  el camino, todo es más seguro y está más controlado cuando  acuden a la cita dos guías profesionales que se preocupan por detalles importantes que a veces pasan desapercibidos. Lo controlan en segundo plano. Parece que no están pero son. Como las pronunciadas curvas en herradura subiendo hacia Sant Julià de Cerdanyola, con cazadores cazados cuando se preparaban para iniciar las batidas, pueblos fantasma con casas sin tres de los síntomas de la civilización: antena en el tejado, coche y perro. El dicharachero conductor era atrevido, con experiencia y sin temores a caminos desconocidos. “Mientras los señale el GPS, yo llego” decía. Parecía tener seguro el acceso a tamaño vehículo. Su atrevimiento adornado con la locuacidad argentina también estaba controlado.

Inicios
De entrada, subida en medio de bosques que aún conservaban muestras de los colores del otoño, con suelos alfombrados por hojas caducas. Entre más arriba, mejores vistas de las últimas poblaciones del Berguedà abajo y, arriba, las crestas del Puigmal, Bastiments, collada de Toses y el entorno delimitado por La Molina, Masella y el Prepirineo encima del túnel del Cadí. Los 1.696 metros de la altitud máxima sirvieron para el merecido desayuno von vistas espectaculares. Era el coll de Sant Miquel, con buenas vistas de l’Alt Berguedà. Tres cuartos de hora de permanencia allí los primeros, con clases particulares sobre identificación de montañas, sentados en desnivel mientras botas, dulces y similares llenaban más de lo previsto  los depósitos energéticos no del todo gastados aún.
La sierra del Catllaràs la han embellecido con miradores informativos  hacia el Valle del Llobregat y el de Lillet, cartelería diversa, mucha documentación escrita y visual sobre los espacios y las amplias perspectivas, y bastantes marcas de recorridos diversos. Un ejemplo explicativo de tanto control informativo y necesario: Santuari de Falgars, Font de Falgars. Enlace GR 4-2. Camp de l'ermità. Enllaç PR-C 52. Sant Romà de la Clusa. Enlace GR-241. Les Pilones. Castell de l'Areny La Ribera del Castell. Molí del Forat. Sant Sadurní de Rotgers Pla de Rotgers Cal Metó Vila de Borredá. Enlace GR-241.
El suave camino conduce a la iglesia románica de Sant Romà de la Clusa, un espacio donde te imaginas como quieras, un lugar para la meditación, para dejar pasar el tiempo, para el retozar tranquilo o para  la acción con la no acción (una de las leyes del Tao). La perspectiva es otra y el habitual GPS humano te orienta de todo y más.

Hito
Si bien hoy día el oficio más habitual por estos caminos lo dicta el 4x4 o similares motorizaciones, el boletaire, la moto o la bicicleta de montaña, se vivió un hito histórico y único hasta hoy. Un numeroso grupo de caminantes se cruzaron con nosotros y… además…¡no eran de ningún grupo organizado y vivían en Terrassa! Parecían GRMANIA 2, un espejo propio y andarín: grupo entrado en edad, diverso, muy estirado, alegre y parlanchín. Intercambio de saludos entre quienes se conocían de ambos bandos y adelante. Camino al visionado de otro mirador con vidrios en el suelo que transparentan el vértigo, cartelería explicativa y, para quienes quieran conocer el paisaje de otra manera más lúdica, superficies para jugar con motivos de la zona en forma de juegos de mesa. El que no aprende es porque no quiere.

Oficios
De nuevo, novedades. Restos de oficios antiguos. Superficies que recuerdan las pilonas de un artilugio para salvar un fuerte desnivel y bajar la madera. Es el coll de les Pilones. El descenso de troncos en medio del abismo. Hasta que llegó su final. Abajo, muy al fondo, Castell de l’Areny y el autocar que permanecía a la espera.

Interrogantes
Mientras se salvaba el desnivel en medio de un largo y hermoso camino, este plumilla anotó interrogantes curiosos. ¿Quién del grupo trata de usted siempre a alguien? ¿Quién es quién? Y mira que insiste para ponerse en el mismo plano. Pero no hay manera. Todo controlado. ¿O quién corrigió a quién cuando dijo que todos muy amigos y le respondió que aquí, amistades las justas? ¿O, quién se interesó por el estado de la celebración navideña y alguien le respondió que el grupo VIP de güasap lo tiene todo controlado? ¿Quiénes son y quién pregunta? Mientras, alguien bajando rompe un bastón en dos trozos y cae. ¿Será por uso o por abuso?

Núcleos
Castell de l’Areny ahí enfrente. Imágenes antiguas ahora recuperadas de la famosa casa de colonias. Cuatro casas en torno a la iglesia de Sant Vicenç. Un núcleo con orígenes en Carlomagno. Bellezas solitarias de postal en medio del otoño. Solo falta el olor a humo y a carne a la brasa o similares a la hora de “l’esmorzar de forquilla”. Parte del grupo sigue y se interna por un frondoso bosque amarillento aún. Subida de cuadro impresionista hasta una pista con otra sorpresa única hasta hoy. Suave ascensión al inicio, con un final más fuerte. Y oportunidad para que alguien corrigiera a alguien de que no es lo mismo “marrada” que “atajo”. Siempre aprendiendo. En beta permanente.

Compañía
¿Quién nos iba a decir que esos animales que llegan hasta las lujosas torres urbanas a mendigar basuras, fueran compañeros de viaje? Esos que se refugian en parques naturales donde saben que serán poco molestados, que se atreven a levantar lujosos campos de golf, que asustan en carreteras y motivan a grupos de cazadores para ocupar su tiempo libre, en esta ocasión una cría se convirtió en animal de compañía. El inicial rayón hoy convertido en jabato husmeó los pies del personal GRmano, comió frutas y se dejó retratar durante un largo recorrido hasta la ermita de Sant Sadurní de Rotgers, edificio románico iniciada su construcción  en 888. La oportunidad sirvió para que una docta persona encontrara parecidos de esta compañía tan animal con el llamado Síndrome de Lorenz.
Allí al lado retrocedió mientras un grupo de cultas personas reconocía el edificio y sus alrededores. De inmediato un coche se acercó y el joven conductor rápidamente ofreció sus servicios de guía del lugar, previo pago del estipendio acordado. Como se ve, animales y personas, cada uno vamos a lo nuestro. Nadie aparenta perder el tiempo.

Finales
Todo controlado por los guías. En los cruces de caminos o en lugares propensos a la confusión siempre está él atento para ayudar a tomar la dirección correcta. Enfilando ya los últimos kilómetros, en un grupo se entabló toda una lección de zoología, en un medio propenso, antes con jabalíes y ahora con el ganado vacuno y mular. El avistamiento de tres equinos sirvió para profundizar en los nombres de los cruces resultantes entre caballo, yegua, burro y burra. Un erudito nos dejó sorprendidos y boquiabiertos con la palabra “Bordegàs”. ¡Qué nivel caminando! Mientras, las señales anunciaban el cercano final en Borredà, a 854 metros de altura. De los 1.700 del desayuno hasta aquí: buenos desniveles acumulados en positivo y negativo. Una de las mejores etapas y en pleno otoño. ¿Qué más pedir? El bucolismo solitario de fin de semana, la riqueza cromática dentro de los jardines y en los bosques. Como de colores se trataba, ya en el pueblo se oyó a alguien decir que el color azul de las matrículas de los vehículos que veía por estos pagos es de muy mala calidad, poco consistente. No se sabe por qué pero la “E” de “Europa” desaparece. Ingenuo él.
En el bar del final, habilitado un reducido espacio para comer en dos turnos, con la advertencia de que cuando comenzase el partido del Barça había que dejar el lugar expedito, hubo que comer deprisa y degustar los postres variados de fabricación artesana a cargo de buenas manos. Entre la barra, la zona de restaurante y el garito para GRMANIA, aún hubo espacio para instalar la expendeduría de la tradicional lotería de Navidad, la oficial y las otras. ¡Qué trasiego en medio del personal del local! Fuimos la nota de color del día en Borredà, sin tiempo para ver la iglesia de Santa María o la plaza mayor.
Como aquí todo está controlado siempre, el autocar esperaba con un alegre conductor, sin impaciencia y con sus explicaciones  sobre las semejanzas entre las montañas de Rosario, su tierra natal argentina, y estos sublimes paisajes del Berguedà.
Y como homenaje al citado Konrad Lorenz, acabemos con una de sus mejores frases, útil también para GRMANIA: “No nos tomamos el humor suficientemente en serio”.

Evaristo
21/11/2016








GR4 etapa 1


 Estrenos, auxilios y celebraciones de altura

Inauguramos temporada, repetimos el GR4 con los buenos recuerdos dejados hace más de 15 años, recordamos las ausencias debidas a espolones varios u otras circunstancias y este plumilla suplanta el buen hacer del escriba oficial, solo por esta vez y para que el servicio quede cubierto. Todos y todas tan majos después de los días estivales de asueto, aún relamiéndose de viajes allende los mares, o a  destinos cercanos, con jubilaciones llenas de vacaciones, y otros con problemillas diversos. Visto el personal tan orondo,  se puede confirmar aquello de que “Los jóvenes no paramos de cumplir años”.

Quienes acudimos a la cita no olvidaremos el día de hoy: GRMANIA por primera vez estrena un autocar nuevo. El olor del interior era tan desconocido que hubo quienes bajaron a mirar la matrícula e interrogaron al conductor para verificar la buena nueva. Nunca estos cuerpos se acomodaron en vehículo tan inmaculado para salidas senderistas. Con este privilegio andante, pronto llegamos al destino inicial del GR y de la temporada.

Fronteras

La etapa debía comenzar en la zona de allá y estábamos acá. Llegamos, el grupo A bajó y oteó los espacios viarios para la foto de rigor. Pero, ¿dónde hacerla y cómo denominar el lugar?: ¿Bourg Madame, La Gingueta, Catalunya Nord, Catalunya Sud, La Cerdanya Catalana, La Cerdanya Española, La Cerdanya Francesa, Puigcerdà, España, Francia? Al final nos retratamos en el puente de en medio, en tierra supuestamente de nadie.
Con la vista puesta en el horizonte de las antenas encima de Masella, en los GPS y en las marcas blancas y rojas, iniciamos la ruta por en medio de prados, granjas, extrarradios de Puigcerdá y el río Segre en el curso alto.

Pizarras

Pronto abandonamos la frondosidad y el bucolismo campestre, con vacas, caballos y otras especies, sorteando carreteras y cruces y comenzamos a divisar la industria de la zona: innumerables inversiones en la llamada “casa ceretana”. Entiéndase: no aquella casa de Pagés de siempre sino su sucedáneo pero transformada por los arquitectos de moda y las normas urbanísticas municipales. El negro de la pizarra en serie, paredes forradas de piedra, jardines inmaculados,  los portones de madera cerrados, las inversiones y las especulaciones allí mismo, esperando las primeras nieves. La burguesía y otras especies debían pulular por allí y también en otros destinos turísticos fiscales. Ilustres apellidos presumen de mansión aquí.
Escadacs fue la primera parada del grupo A. El B se supone que enfilaban la ascensión a Masella con tranquilidad y sudor. Había que reponer fuerzas en una plazoleta formato duro, amenizados con algunos quads que debían estar “haciendo deporte”.
No obstante, llamó la atención una casa de Alp, con un balcón muy visible lleno de objetos como si su propietario padeciera el síndrome de Diógenes.


Percherones

El terreno ya comenzaba a coger forma: se enfilaba y se encaraba a las cumbres. Toda la tecnología se puso a trabajar para no evitar la tradición: pérdidas momentáneas. Alguien sugirió que se calculara cuánta pasta vale toda la maquinaria que GRMANIA lleva encima: móviles, relojes, walkis y modalidades diversas de GPS.
Quien pretendía encauzar el grupo, según su experiencia como conductor de colectivos excursionistas homogéneos y ordenados (de los que siempre hacen caso al guía), fue invitado a ponerse en cabeza pero tuvo que dirigirse a los primeros calificándolos como “caballos percherones indomables”. Lo dejó por imposible. Tiró de razones, adujo que para qué ir tan deprisa si después se iba parando para esperar a todos. Que no tenía sentido esta forma de trotar. Creía hablar con personas, no con percherones. Pero estos fueron parando, incluso ayudando al personal a saltar zanjas.

Mares artificiales interiores

El territorio lo domina la construcción de casas, de lagos con agua para los cañones de producción de nieve artificial y el acondicionamiento de pistas para el ocio blanco. El Pirineo desde lo alto visto lleno de nubes lejanas y grandes masas de agua para la innivación. Láminas de agua para asegurar la temporada, no siendo que el cambio climático eclipse el maná invernal, el llamado “oro blanco”. Masella aquí y desde arriba, vistas al otro lado, a La Molina.
La fuerte subida, de aquellas de antes, demostró que los jóvenes que no paran de cumplir años aún están en forma y triscan por riscos acondicionados para deportes varios.

Rivalidades deportivas

Las subidas del grupo A dejaron entrever diferencias en los entrenos y resistencias de ciertos colectivos GRmanos que combaten el colesterol en gimnasios diversos.
Un GRmano muy observador llegó a significativas conclusiones: el colectivo que se prepara en el gimnasio privado DIR de Sant Cugat se lo tiene que replantear porque no puede con el grupo que suda la camiseta y hace kilómetros en las piscinas del Club Natació Terrassa. Ante esta apreciación, el GRmano autor de esta conclusión interrogó a un miembro del DIR y le invitó a que se lo pensaran. A lo que le contestó que pronto este centro deportivo completará sus equipos de spinning con una conjunción de correas y cintas que, situadas en los brazos y torso, harán que todo el cuerpo de esculpa a la vez que pedalean y sudan sin parar, contemplando espectaculares subidas en las pantallas frontales. Veremos los resultados próximamente.

Cabinas

En la zona mixta y compartida entre Masella y La Molina comenzaron a verse funcionar cabinas de esquí que transportaban a las alturas a intrépidos ciclistas. Sorteaban obstáculos mientras bajaban a toda velocidad por sendas en las que solo cabía una bicicleta. La temeridad de ellos era admiración nuestra ante tanto valor en jóvenes que necesitan emociones fuertes. Mientras, la primera etapa del GR llegaba a su fin. Al fondo, junto al inicio de las pistas de esquí de Col de Pal, se divisaba nuestro nuevo y reluciente autocar. El personal del grupo B descansaba con alguna cabezada incluida. Pequeñas gotas de agua anunciaban un cambio de tiempo a las puertas del otoño.

Ayuda en carretera

Las vistas de la bajada impresionaban. Los cristales tintados del vehículo permitían ver un horizonte espectacular lleno de perfiles de montañas. Las curvas y la fuerte pendiente nos condujeron a una sorpresa donde GRMANIA sacó todo su espíritu solidario y de ayuda. Otro hecho sin precedentes en la larga historia del grupo. Un coche pequeño se había metido en una zanja cercana a la cuneta y no había forma de sacarlo. Mientras otro vehículo intentaba tirar con una correa por la parte de atrás, nuestro autocar se paró y bajó un destacado pelotón de ayuda. Nunca el RACC fue tan rápido y eficaz. Manos y fuerzas diversas empujaron al coche para atrás desde el capó y el percance se solucionó luego. Hubo miembros colaboradores que , en la operación, prestaron su energía y aprovecharon para empujar tocando culos diversos. Los jóvenes conductores preguntaban quiénes éramos y alguien les comentó: GRMANIA.COM. Agradecidos, observaron cómo la máquina humana es capaz de casi todo siempre que quiera.

Celebraciones en y de altura

Ya en Bagà, dos oteadores estrenaron la temporada de búsqueda de bares con otra novedad muy significativa. El personal se concentró en dos terrazas próximas pero en una calle peatonal ocupada solo por GRMANIA. El domador de percherones decía que allí no se podía encontrar ningún bar accesible a tanta gente pero la realidad fue otra.
Los postres estuvieron cargados de celebraciones: exquisitas galletas para homenajear a la nieta de nuestra GRmana de primer apellido “Nieto”; el aniversario de nuestra extremeña andarina de lujo con pasteles y licor de higos artesano, y también el  licor de bellota. Esto, junto a las botellas vino, jarras, petacas, botas y otros contenidos, alegraron el ambiente.

Sin alcohol

Otro hecho sin precedentes fue el comportamiento observado en personas que presumen de haber abandonado el alcohol. Mientras el resto tomaba bebidas completas, con todos sus ingredientes, quienes proclamaban ser abstemios y bebían cerveza SIN y americanadas con cola, provocaron caídas de objetos de las mesas: vasos, botellas y otros enseres. El suelo de la calle quedó “marcado” por los  SIN. Después de esto, se les invitó a reconsiderar su propuesta anunciada decambio de vida, a libar con bebidas que despierten el ánimo y emocionen a propios y extraños.
Mientras, el recaudador ejercía su función yendo y viniendo de bar a bar.

En resumen, la primera etapa demostró que las fuertes subidas de la alta montaña aún no se nos resisten y que el espíritu solidario está presente. Como decía aquel famoso eslogan de tráfico, si ves a alguien con problemas “Detente y ayuda”.

Evaristo
17/9/2016



jueves, 6 de febrero de 2014

Cuarta y quinta etapas del GR 7: entre Molí de Fórnols y el Hostal del Cap del Pla

Dos en una: del Molí de Fórnols al Hostal del Pla



                        Células a la carta




Diciembre, 2013: del Molí de Fórnols a La Coma i La Pedra

Última etapa del 2013 y primera del 2014 del GR 7 en sentido hacia Castellón.
Saltar montañas es un eufemismo no apto para aplicar a caminantes normales que encuentran la virtud en las rutas habituales, adecuadas para extremidades a caminar a su paso. Entre diciembre y enero se produjeron saltos del Berguedà al Alt Urgell y al Solsonès para iniciar la ruta en el molí de Fornols, si bien el camino oficial se dejó en Fórnols en la etapa anterior. O sea, un pequeño recorte de un tramo para llegar puntuales a la tradicional comida de Navidad, en La Coma y La Pedra (restaurante Nin).

Micciones

Alguien en el grupo ha escuchado de su formadora budista en Tai Chi que “si centras la atención, te olvidas del sufrimiento”. Pero esta proclama no estaba hecha para aplicarla a quien, justamente, por prestar tanta atención sufría en la contención. En medio de un paisaje helado, de camino hacia Saldes, con el Pedraforca asomando en lontananza, hubo que parar para evitar el sufrimiento de quien no se podía contener. La vejiga no aguantaba más y el caminante, aquejado también de una afonía que le contenía sus habituales ganas de hablar, solicitó una parada para aliviar la necesidad. Es ese estado propio de la edad. Dicen los expertos que entre más expulsas, más ganas tienes de hacerlo: “tener ganas de mear, incluso meando”. Las próstatas evolucionan y se desgastan. Pero la parada fue aprovechada también por quienes no tienen próstata pero han de atender a menesteres menores.
Dicho lo cual, se procedió a seguir el camino hacia el coll de Josa y, a la bajada, dejar al primer grupo, como si de una célula se tratara. Del resto, unos siguieron hasta el principio, el Molí de Fórnols, y otros en autocar para recortar aún más el tramo.

Ji ji, ja ja

Una psicóloga social, experta en conductas y grupos humanos y su duración en el tiempo, decía que para evitar problemas en un colectivo más o menos grande lo mejor es no hablar de temas polémicos y sí recurrir a aquello superfluo o a aficiones que unan. ¿Qué les queda si de temas importantes o trascendentes no se puede o no se debe hablar porque las emociones pueden mucho más que las razones? Pues el deporte, la salud, la comida, las enfermedades, los achaques, el chiste fácil, la televisión, el penúltimo whatsapp, recurrir a los tópicos del momento o a obviedades que no alteren el buen rollo. Y, debido a la edad, contar o repetir lo mismo muchas veces: nunca de vez en cuando. 
En este caminar por la existencia, quizá para no complicarte la vida lo mejor es darle a cada uno lo que le gusta y aquí paz y en algún sitio quizá gloria. Pero hay mentes díscolas que no están de acuerdo, aunque  determinados “comisarios” se puedan quedar con tu cara (medio en broma, pero ¿por qué no medio en serio?). Llegado el momento, para no distorsionar, tendrán que callarse y no salirse del redil. De todas formas, el “ji ji, ja ja” es políticamente muy correcto y no deja huellas, ideal para vivir con placidez y citar la socorrida y despreciable frase con la que nunca llegaremos a ninguna parte, conformismo reaccionario y conservador: “Es lo que hay”.

Shake

A menudo de tanto hablar no se ve el bosque, y nunca mejor dicho. Las pérdidas habituales están presentes y los despistes no son por las marcas, tracks y cuanta tecnología usemos. Las mentes se “pierden” en conversaciones cruzadas y a la hora de elegir entre una dirección u otra, ...pues eso. Mientras, en medio del paisaje helado se subía hacia la plaza de Tuixent para reponer fuerzas. La naturaleza invernal permitía las transparencias y la quietud solo se alteraba por el mugido de alguna vaca o por palabras propias o ajenas.
La plaza del pueblo estaba sola, sin más población que un habitante que iba a abrir el museu de les Trementinaires y fue incapaz de responder al saludo del caminante que le dijo “Bon dia”. Con esa actitud, no le ayuda a que vaya rápido a cambiar el tancat per l'obert del museo, pensando que aquel grupo iba a entrar. No era el objetivo pero tampoco lo propiciaba el primer contacto con ese sujeto.
Hubo comentarios sobre habituales problemas entre vecinos negociantes en ese pueblo, pero nadie mencionó la noticia que puede suponer una industria para la comarca: la planta de la bebida japonesa Shake que alguien quiere promover aquí, hasta con plantaciones de arroz a estas alturas. Cafés, dulces, y búsqueda del camino real en un cruce de diferentes rutas en un extremo de la plaza: Gr 7, GR 150, GR 107.3. Dirección hacia abajo, para pasar de nuevo el ríu Mola y enfilar la ruta de subida hacia el coll del Port. Granjas a un lado, un sendero con zarzas y bojs y el esfuerzo del tramo más costoso del camino. La serra del Cadí, la serra del Vert, la estación de esquí nórdico de Tuixent-La Vansa, montañas de Andorra a lo lejos y pronto, cambio de vertiente para ver la estación de esquí de Port del Comte: he ahí el marco incomparable.


Gotas

Muchas gotas de sudor resbalaban por la frente en los tramos ascendentes de la pista. Pérdida de personal, dejado llevar más por sus conversaciones que por las señales. Guía experimentado que baja veloz a buscarlos. Parada arriba con señoras muy prudentes que se cambian con gran decoro y avisos previos a la masculinidad de alrededor. Esperas a los últimos en medio de tupidos bosques de pinos donde, diez años ha, había muchas setas en estos tramos. Ya arriba solo quedaba llegar al coll del Port (1668 metros), entre la serra del Port del Comte y la serra de la Sella. Un paso entre montañas y del Alt Urgell al Solsonès, donde una gota de agua puede ir a la vertiente del Segre-Ebro o Cardener-llobregat. Todas, al final, al mar madre de nuestra cultura. Aunque hoy las mezclas menos mal que existen, les pese a puristas y amantes de falsas razas arias. Pero no sigamos por si lo leyeran “comisarios”.


Comidas

De bajada, el camino se adentra en un barranco que cruza varias veces la zigzagueante carretera que comunica Tuixent y Sant Llorenç dels Morunys, con un cruce hacia el Port del Comte. En medio de falsas casas rurales, de auténticas casas de pagès, por sendas con mucha hoja seca acumulada, el camino se abre y pronto aparece La Coma y una de sus zonas turísticas, les fonts del Cardener. A la entrada, un abuelo mal encarado tiene problemas para responder con amabilidad cuando se le pregunta por la calidad del agua que embotella, de una fuente desplazada de su lugar original. No hay suerte: parece que hoy no se cotizan la amabilidad ni las buenas formas. Deben ser “otras formas” de funcionar.
Visto el turístico y asfaltado espacio de recreo con motivo del nacimiento del río, de bajada aparece un gran grupo de jubilados que deben ir a ver los escasos manantiales, quizá en alguna excursión organizada, de esas de las que solo se recuerda la abundante comida, baile y sorteos. Y las pastillas del día siguiente, recetadas en el ambulatorio de turno.
A la entrada del restaurante Cal Nin, encuentro de todos para participar en el ágape previo a la Navidad: comida, disertaciones, cuentos, cuentas, prosa, versos, canciones, regalos y buen ambiente.

Unos días más tarde, en enero del nuevo año, 2014, partimos de aquí en dirección a otra etapa. Esta vez hacia el hostal del cap del Pla.


Enero, 2014: de La Coma al Hostal del cap del Pla

Riquezas

El principio de cada año es una buena época para hablar de riquezas y de proyectos. Total: ¡hay tantos días por delante! Es como para mirarse de reojo, con ojos ajenos o interpuestos y radiografiarnos para descubrir en qué somos ricos, tal como auguraba el servicio de psiquiatría a la carta: una edad con cuerpos ricos y henchidos de ácido úrico, azúcar, colesterol, hipertensión, dioptrías, kilos, piedras en el riñón, cataratas, desgastes, olvidos, etc. Nunca mejor que estos días para hacer planes: como cada año. Tamaña conversación dio paso a puertas que se abren: salir del armario en esta época en la que los recortes sociales y los que afectan a las libertades parecen imparables. Alguien citó algunos nombres compuestos curiosos, aprovechando esta puesta de largo de las preferencias individuales: soplagaitas, meapilas...
Por su interés y para regocijo de mentes inquietas, he aquí 132 términos recogidos del buceo personal en coleccionistas semánticos y en aportaciones de personas de GRMANIA con cultura rural y de calle. Son curiosidades lingüísticas: el top de insultos compuestos.

132 vocablos

1.Soplanucas 2.Muerdealmuadas 3.Rebozapalillos 4.Escuelgagüindillas 5.Pelavaras 6.Estripacharcos 7.Esgarramantas 8.Tontoviava
9.Bocachancla 10.Morroputa 11.Abrazafarolas 12.Soplapollas
13.Cantamañanas 14.Joputa 15.Cabezabuque 16.Tragaldabas 17.Bebesinsed 18.Zampabollos 19.Bocabuzón 20.Morropato
21.Culoplano 22.Malparido 23.Ocicotopo 24.Mascachapas
25.Caratorta 26.Cabezapony 27.Morrochoto 28.Trepababas 29.Rumiamierdas 30.Follaplantas 31.Husmeabragas
32.Revientaviejas 33.Sinsustancia 34.Matacuras 35.Rebañacucharas
36.Huelebraguetas 37.Pisamostos 38.Bailaferias 39.Saltasurcos
40.Cagatrufas 41.Meapilas 42.Hinchanarices 43.Vendehumos
44.Pechotordo 45.Asustaviejas 46.Nalgasprietas 47.Comeberzas
48.Malfollada 49.Atascaburras 50.Tumbaollas 51.Cagaprisas
52.Pichafria 53.Mamacallos 54.Pintamonas 55.Rabilargo
56.Lameculos 57.Bigotezorra 58.Cabezacanasto 59.Caracono
60.Malababa 61.Tobillocabra 62.Hocicopollo 63.Tripasdehule
64.Ojosapo 65.Bocasable 66.Ansiarota 67.Metomentodo
68.Soplagaitas 69.comestacas 70.Caracaballo 71.Picaflores
72.Abreculos 73.Tiquismiquis 74.Chupacharcos 75.Sorbelefas
76.Caraaborto 77.Tuercebotas 78.Rascaingles 79.Macrocéfalo
80.Robahuchas 81.Correveidile 82.Tragasables 83.Comeflores
84.Malasombra 85.Hartosopas 86.Perroflauta 87.Comebolsas
88.Comesquinas 89.Pavisoso 90.Rompemuelas 91.Robanovios
92.Chupatintas 93.Picapleitos 94.Matasanos 95.Correlindes
96.Cejijunto 97.Pocohombre 98.Donnadie 99.Catacaldos
100.Descocao 101.Quitagustos 102.Estripabarrancos
103.Pelazarzas 104.Cuerpocono 105.Asaltacunas
106.Pagafantas 107.Cuerpoescombro 108.Espuntaberzas 109.Peinabombillas 110.Morrociemo 111.Aburrevacas
112.Peinaovejas 113.Descalzaputas 114.Escachamatas
115.Cierrabares 116.Pinchatrenes 117. Follatabiques. 118. Juntaletras. 119. Tontolaba. 120. Mingafría. 121. Destripaterrones. 122.Soplapollas. 123. Soplagaitas. 124. Meapilas. 125. Rompetechos. 126. Abrazafarolas. 127. Cabezahueca. 128. Ojosdesapo. 129. Dientesdeburro. 130. Pamplinero. 131. Mediohombre. 132. Bocabarbo.



Alegrado el espíritu con tamaños improperios, sin ánimo de molestar a nadie, el recorrido se inició con variadas ofertas, muy a la carta del mejor postor: etapa entera, media etapa, café calentito en Sant LLorenç dels Morunys, visitas culturales. Desde La Coma, el GR 7 se inicia al paso por debajo de la arcada de una casa, para descender hasta el río Cardener que hace poco que nació: un bebé fluvial. Paso primero por La Pedra. Senda en medio de la naturaleza muerta del invierno, recuerdos del ágape navideño en el restaurante de arriba y suave ascenso por un camino, al lado de tuberías que conducen el agua que baja hasta alguna cenral eléctrica. Pronto se pasó por la Font de la Puda, agua sulfurosa, con un profundo olor, buena para el riñón, para esas riquezas llenas de piedras y areniscas en cascada.

Células

Observación de la fuente y planificación de la llegada hasta el próximo pueblo, zona de abrevadero y comedero oficioso de una parte del personal. En el recorrido por una senda con vistas al valle, un pequeño grupo díscolo y libertino la evitó y departieron de problemas divinos y humanos por zona asfaltada. No recortaron metros, al contrario, pero sí desarrollaron el orden del día muy bien documentado. Alegaron despistarse ante tan interesante y continuada conversación. Pronto aparecieron las primeras casas de Sant Llorenç dels Morunys, un pueblo vacacional con encantos naturales montañosos: embalses, la fábrica Knauf, el santuario de Lord, Mola, la serra de Busa, casco medieval bien conservado, cocas para golosos, cámping y una plaza que acogió al personal para el refrigerio.
En un ambiente distendido, alguien con buen cerebro y mejor memoria repasó las células que existen en GRMANIA. Muchas y muy variadas. Descubrió una nueva, relacionada con la ciencia, cuyo último tema que distribuyeron cuestionaba la teoría de la relatividad de Einstein. O sea, el nivel adquiere unos niveles de tanta altura que deja muy abajo a las células ciclistas o caminantes de los miércoles o sábados. Esta célula científica tan selectiva se sorprende de quien, incauto e ingenuo, presume de haber visto Mallorca desde Montserrat o desde La Mola. Al momento, tiran de archivo científico y te dejan caer la respuesta de por qué eso es imposible: “El efecto Fata Morgana, muchacho”. Quedas con ojos abiertos como platos y luego, por la noche, te regalan varias webs para que amplíes tus conocimientos. Y se agradece la deferencia, ya postrado en tu supina ignorancia.
Finalizado el condumio, varias células libertinas se decantaron por humeantes cafés, traspasaron los límites de la plaza y convergieron acodados en barras, donde se abastecieron de enervantes con gotas. Unos decían tirar de petacas, otros de Bourbon, otros de perfumados. Tan plácido fue el ambiente que hubo que ir a buscarlos, mientras en la plaza un grupo parecía extraer conclusiones de la comparativa de los bastones: miran, comparan y si encuentran algo mejor lo debaten: resistencias, calidades, duración, precio. Mientras, una unidad intentaba contactar por walkis con otro grupo que iba delante y, ante la ininteligibilidad de la transmisión se les respondió: “¿habéis soplado”? Se desconoce si antes habían pasado por locales visitados después.

Triperismo

La plaza dio paso a urbanizaciones que limitaban el pueblo, antes de entrar en la senda que conduciría a la ermita de Sant Serni del Grau. Por allí se situaba la fuente dels Enamorats.
Sant Serni (o Sant Sadurní) del Grau, ermita románica del siglo XI, a 1045 metros de altitud, con cementerio lateral y apertura en la fachada para ver un interior vacío. Cruce de caminos apto para confundirse si no fuera porque el guía estaba atento y concentró al personal allí para el ascenso hasta la carretera cercana a Coll de Jou.
Mientras las palabras no paraban de escucharse, el guía enamorado reflexionaba en voz alta sobre el futuro de un grupo con tantas células. Predijo que la evolución conduciría forzosamente a la creación de la célula del “Triperismo”, donde una avanzadilla golosa iría arrastrando al resto. Sobre el logotipo, creyó innecesario encargarlo a ningún estudio de diseño y vaticinó que el símbolo sería “una cansalada viada a la brasa” (panceta de cerdo hecha a la brasa). Por sus dotes de adivino y futurólogo alguien ya pensó en consagrarle como socio de honor.

Energías

Con la vall de Lord a un lado, la serra de Busa a otro y cerca ya del barranco de Vilamala, el entorno era propicio para informar sobre la ruta del último maquis catalán, Ramon Vilà, conocido por el nombre que ahora se le ha dado a la ruta: Caracremada. La ruta es circular, apta para hacerla en cinco días por el Alt Berguedà i Alt Solsonès, salida y llegada en Rasos de Peguera. Estábamos en su terreno y andábamos como siempre: en desbandada. Solo hacía falta mirar el último tramo: quién seguía las marcas y quiénes se abrían en abanico “a su manera”. Todos convergimos en la cerrada curva de una carretera que serpentea y deja ver, a un lado el barranco citado y a lo lejos las grandes jaulas para criar halcones con destinos árabes. Mientras, alguien se apartó del grupo para cargarse de energía con prácticas orientales.

Hostales

Ya arriba, la ruta discurría paralela a la carretera, hecho aprovechado por paseantes de asfalto que prefirieron este medio al más pedregoso y senderista. Poco a poco la ruta se adentraba en bosques de pinos para llegar hasta el Hostal del Vent: dos nombres unidos, poéticos, trasladados a una casa ya abandonada, con las puertas abiertas, inicio de la ruina, allí donde alguien vio hace años al último propietario, que se refería con melancolía a unas paredes llenas de vivencias y que quedarían a merced de muchos vientos y manos.
La vertiente del Solsonès se ampliaba con vistas al pantano de Sant Ponç, Montserrat, Sant Llorenç del Munt y el Montseny. La vía andarina discurría en paralelo a la carretera, un tramo ancho que a veces se transformaba en una senda, rodeado por encinas, con claros de bosque y alguna muy espectacular, sola, en un cruce que algunos senderistas pasaron por alto mientras se solazaban al trote en una distendida conversación. Bajaron mucho pero tuvieron que volver a la senda correcta. Se comenzaba a oír en lontananza las voces de quienes parecían ya estar trasegando cervezas en la zona final. Las piedras levantadas por las patas de las ovejas y por la peculiaridad del terreno ponían en alerta los reflejos pero el final estaba en “el de les torrades amb pa de 3 quilos amb foc de llenya”: el estaurant Cap del Pla, una vieja masía del siglo XVII que parece un oasis reconstituyente al final de una falsa llanura. Un sitio conocido desde hace años, con un fuego espectacular donde el pan de estas dimensiones cabe de sobra y se tuesta pronto. Botellas por doquier, frutos secos, mochilas amontonadas, buena conversación y gran perspectivas a un lado y al otro del lugar. Una zona muy frecuentada por esquiadores, amantes de setas, caminantes, viajeros, turistas, pastores y personas que habitan las diseminadas masías.

Emociones

La memoria no acertó a situar en el mapa urbano el lugar al que años ha se iba a comer, el casino al final de la Rambla de Solsona. Los últimos kilómetros del recorrido tipificado debían ser urbanos. Por supuesto que se visitó sin querer la entrada del seminario y de la catedral, la puerta de una insigne pastelería cerrada por vacaciones y se observaron muchas emociones colgadas de los balcones. También, letreros alusivos al pregón y al famoso burro que, por Carnaval, descuelgan del campanario y efectúa sus necesidades menores ante un público ávido de eso: más emociones. En la plaza del Ruc se sube a un burro colgado del cuello mientras el personal entona “A Solsona, bona gent”, con una leyenda curiosa que descifra de dónde viene la tradición y la nueva bebida, llamada “ els Pixats de Ruc”  Una ciudad hoy con sede episcopal, obispo joven y apuesto que no se atreve a opinar de lo que políticamente se ve supercorrecto y única vía (¡cuidado con los comisarios latentes o patentes!). Fotos ante símbolos, y dejemos el tema porque es mejor el ji ji, ja ja.
La práctica vital condujo a la comida en buen ambiente, en un casino que huele a añejo pero con el atractivo de la solera y de las personas. Repartos de dineros de reintegros, cobros de cuotas diversas, degustaciones, bebidas, opciones literarias, postres y camino de vuelta hacia el autocar.

Solsona deja entrever la zona del Prepirineo nevado cercana a la ruta hecha, la llanura, el Miracle, el mundo rural, el eclesiástico, el núcleo comercial, las tradiciones y ese conservadurismo ya habitual, con los añadidos que se quieran poner. Una opción más a gusto de cada uno.