viernes, 29 de octubre de 2021

Etapa entre Sant Andreu de la Vola, Coll de Bracons y Puigsacalm

Desenmascarando el otoño y sus cadenas

 

 

Nuestro “decíamos ayer” se remonta al 29 de febrero de 2020. La etapa del GR92 entre Hortsavinyà i Vallgorguinasirvió para dejar constancia de la última aportación de este aspirante a escribiente al grupo GRmano, texto con fecha 15 de marzo de ese año. A partir de ahí  el tránsito del ayer hasta el hoy nos es muy conocido, sufrido y, poco a poco, superada una etapa formada por muchas argollas que conforman una cadena que nos ha tenido amarrados a la dura realidad. Otros eslabones, muy físicos y palpables con las manos y los pies,  pusieron a prueba nuestra verticalidad, fuerzas, resistencias y vértigos en subida o en bajada por zonas escarpadas con buenas vistas.

 


Símbolos

La casi solitaria avenida del primer punto de salida aportó dos imágenes matinales que resumieron parte de nuestra vitalidad amenazada pero redimida: mientras una veloz ambulancia vaya usted a saber a quién iba a socorrer, un coche con juveniles ocupantes escupía cánticos, gritos, alborotos y salivazos mientras quizá se batía en retirada o partía hacia destinos incógnitos. Allí al lado esperaba el autobús y su conductora. Nueva etapa que confirma que el ayer progresa en el hoy pensando  en que el ritmo no pare.

 

 

Imprescindible

Fue la palabra más verificada por la asistencia de los caminantes, pocos pero muy necesarios  para tachar ese otro término que también se oyó: finiquitar GRMANIA. Fue imprescindible programar esta etapa y también el esfuerzo de senderistas que tenían otros compromisos para ese día pero los sacrificaron en beneficio del grupo. ¿Dónde está ese ardor grmano si no se asiste presencialmente a la primera convocatoria presencial con autocar después de ocho meses? Ya lo aseguró nuestro administrador en un clarificador mensaje económico: no se trata de subir la cuota de cada salida sino de asegurar mayor asistencia. Seamos optimistas para futuras etapas , con la colaboración de la familia GRmana..

Las agendas a reventar de tanta jubilación tan activa se supone o se sugiere que necesitan espacios libres, asuetos mensuales reservados para que los 26 años del grupo no se finiquiten por aquello que decía el maestro Mariano José de Larra: ¿Quién es el público y dónde se encuentra?

Menos mal que un consagrado GRmano , luchador por la continuidad del grupo como pocos y con una ejemplaridad envidiable, invitó a dos experimentadas y nuevas excursionistas , traídas de un grupo de la competencia. Gran acierto y  mejores compañeras.

También se escuchó la palabra apercibimiento dedicada a  ausentes amantes de GRMANIA. A estas edades, nadie es quién para aconsejar qué hacer.  Y menos a una parte del público andarín que jugaba con adornos semánticos para definir, endulzar y enmascarar esta etapa vital. Hasta que un sabio  sentenció: “Dejaros de darle vueltas a las palabras. Lo que somos es viejos”.

 

 

Higienes

Quien dudara del supuesto incumplimiento de las medidas sanitarias en el viaje, desconoce el número y capas de mascarillas puestas, el metro imaginario para medir distancias interpersonales, el cierto silencio para evitar aerosoles (por supuesto que no conseguido), el fresco aire del sistema de ventilación, la individualización de las parejas de asientos excepto en matrimonios consolidados por años de aguante y disfrute. Hubo quien llevó copia de certificado COVID por si quien amenazó cotejar datos lo pedía. Con lo cual, las medidas fueron de manual. Hasta los muy abundantes  postres de la comida  parecían estar libres de amenazas, excepto azúcares, grasas saturadas y otras simplezas tan apetecibles de vez en cuando. Máscaras, mascarillas y desenmascaramientos cuando se podía respirar a pulmón abierto: todo fue posible y real.

 

“Ricardas”

Grupos A y B, reviviendo aquellos viejos tiempos que  demostraron seguir aún muy vivos con costumbres bien asentadas: señales varias con variadas interpretaciones, mínimas esperas, seguir perdiéndose para siempre encontrarse. 

Los túneles de Bracons, inicio del camino A, recordaron períodos anteriores de fuerte, agresiva y violenta oposición ecologista y policial a estas obras. ¡Qué tiempos en que había que oponerse con razones muy verdes y conservacionistas y a continuación todos a usar ese paso siempre gratuito, con huellas continuas y en aumento de CO2! Allí alguien demostró que Ricardas siempre ha habido, si bien ahora toca preservar más y, supuestamente,  ayudar a desviar pistas aeroportuarias hacia otros lugares innombrables del centro peninsular que luego no quedará más remedio que citar.

 

Monumentos

Mientras se supone que el equipo B se enfrentaba a la subida encadenada, el A se acercaba a una zona monumental de alto valor por un sendero muy agradable. El bosque caducifolio aparecía bajo la atenta mirada de vacas y perfiles paisajísticos del otoño. La Grevolosa estaba ahí. Con los árboles silvestres de más altura de Cataluña y hojas que despuntaban ya el colorido otoñal. 13 hectáreas de hayedos con cartel donde se pregonaba que era propiedad de la Generalitat desde 1994. 

Un reivindicativo caminante no debió de leer el mencionado plafón alusivo y pagado por esta institución. Disfrutaba de su desayuno en grupo cuando, espontáneamente, le dijo a quien escribe: Per estar aquí en aquest bosc l'hem tingut que pagar a Madrid . Se le mencionó el contenido del cartel que había allí  con la propiedad aludida. Imposible la rectificación. (Amén…en fin… Bon profit!). 

Árboles gigantes de más de 300 años. Estos sí que eran viejos. 13 hectáreas espectaculares llenas de raíces con formas diversas, carboneras, la ermita de Sant Nazari y la planta que da nombre al lugar: el grèvol. Una catedral botánica a 1.037 metros de altura. Hayas, acebos, robles, encinas, arces, todo en un espacio delimitado por las Serres de Milany-Santa Magdalena i Puigsacalm-Bellmunt. 

Una caminante informó de los efectos de la presión de la masa humana en este bosque a lo largo de los últimos años, según ella degradado y con más visitantes de los que debería haber. ¿Tendría que  ser una nueva Ricarda? Una reivindicación antigua del ayuntamiento de Sant Pere de Torelló para mayor control de esta zona y del Puigsacalm que no ha tenido el impacto político en el entorno de la descartada nueva pista del aeropuerto de El Prat.

Mientras, siempre nos quedará la poesía en el bosque, allí presente en otro plafón, que pueden leer (o no) los inquietos excursionistas de la zona:

 

La Fageda de la Grevolosa

Bosc encisat i impregnat de misteri

O temple de serena majestat

Que ens embolcalles de sagrat silenci;

Faigs o fantasmes tocats d’encanteri,

D’un paisatge embruixat.

Com balustres estàtiques de marbre,

Els troncs s’eleven cel amunt austers;

Són mans fervents les branques que enlairant-se

Sostenen el verd tàlem que et cobreix.

Que les divinitats, faunes o bruixes,

Defensin sempre aquest temple sagrat

Sobre del qual rellisquen les centúries;

Perquè no sigui mai profanat

A fi de que generacions futures

Venerin aquests arbres seculars.

                         Maria Font

 

Realidades

En la ladera del coll de Bracons, donde hace años   grandes concentraciones humanas disfrutaban  unos segundos del paso del Rally de Catalunya con esperas de horas, allí el equipo A aprovechó el desnivel para desayunar. Larga fila de vehículos en el inicio de la Serra dels Llancers. Osona a un lado, La Garrotxa al otro; y lo mismo entre las provincias de Barcelona y de Girona. En medio, la bota y condumios diversos. Novedad: alguien devoto del vodka ruso informó de que había comprado una cafetera solo para poner el producto al servicio del grupo. ¡Otro detalle más que quienes no vinieron se perdieron! 

Los ocho meses de espera obligaron al personal a buscar el ajuar para la ocasión: vestimenta, mochila y demás. Alguien dijo que no llevaba guantes porque ni se acordaba de ellos ni tampoco sabía dónde estaban. ¿Qué me vuelvo a poner para la ocasión?

Menos mal que la bota estaba y la distribución compartida de postres seguía vigente. No se sabía lo que aparecería en el bar al  final.

 

Equipo A

Grupo A que rememoró aquella operación de la isla de La Palma para rescatar unos perros. Tecnología punta, drones último modelo, demanda de permisos inacabables. Al final, unos atrevidos palmeros (Equipo A firmaban en la pancarta) se pusieron las botas y rescataron a los canes. Viene a cuento por la compañía de seres vivos de cuatro patas y rabo que iban con jóvenes y que tuvimos el placer de disfrutar. Chicas que los mimaban con derrochador cariño, ellos sin querer posar para la foto, ellas con pasión detrás de ellos, fotógrafos A que se ofrecieron al tratamiento digital del momento, así hasta la cumbre del Puigsacalm. 

El A se encontró con el B que iba de bajada de los 1515 metros de la cima. Allí hubo quienes se atrevieron a la foto en el filo del precipicio (sin recordar la mortalidad actual por buscar inmortalizarse en un instante). 

 

Cadenas

De bajada, con salidas habituales de las rutas programadas, no esperas para reagruparse, personal que va por libre y GRmana que recuerda enérgicamente obligaciones que, como es evidente,  no cumplimos, hubo que seguir el rastro que el B nos dejó en las cadenas cuando ascendieron. La aventura alargó la fila, con perfiles varios, miedos contenidos, pendientes al fondo, hierros para pies y desniveles de vértigo controlado.  

Al momento, dos grandes aves negras comenzaron a revolotear en las alturas por encima de las cabezas de  quienes bajaban, Menos mal: no parecían buitres.  Mientras se esperaba al reagrupamiento, un inquieto fotógrafo que apuntaba en contrapicado a las alturas manifestó: “Nunca había fotografiado tantos culos”.

El reto se salvó con la nota que cada uno se puso en su autoevaluación personal.

Como en este grupo hay gente muy ilustrada, las cadenas sirvieron para el recuerdo de una frase histórica: ¡Vivan las cadenas y muera la Nación!, ese supuesto grito dado en 1832 al ser restablecido el absolutismo/populismo del monarca Fernando VII (hoy sería calificado como “felón”, antes “El Deseado”). Más información, por ejemplo aquí.

 

 

Rituales

El habitual sitio de refrigerio GRmano de la entrada de Olot prefirió acoger a equipos futbolísticos que esperaban que no a nosotros. Siempre el fútbol por delante. Menos mal que el bar-restaurante-hostal Vertisolde Les Preses nos dejó estar en un patio, con camareros desbordados, con la habilidad que se les supone y las lentas atenciones. Se rememoró la habitual tradición de la circulación de azucarados postres en todas las direcciones sin parar y sin límites. Todo muy confortable y distendido, recordando ausencias que debían volverse presencias en posteriores etapas.

 

Y ya que mencionamos  las  cadenas, recordemos una frase muy actual y comprobable, atribuida a Voltaire, que puede desenmascarar actitudes, formas y pensamientos de hoy:


 

 “Es difícil liberar a los tontos de las cadenas que veneran”.

 

 

 

Evaristo

29/10/2021



domingo, 15 de marzo de 2020

Etapa del GR92, entre Hortsavinyà y Vallgorguina

Contagiosos abrazos fraternales al aire libre del Montnegre

Quién nos iba a decir que aquel encuentro caminante  en un 29 de febrero, además de no saber cuándo volverá a repetirse en año bisiesto, ya forma parte de esa historia en que las distancias personales eran otras, las psicosis parecían lejanas, las histerias colectivas por el papel higiénico eran inimaginables  y los grupos no eran peligrosos (excepto en dictaduras). Irrepetibles hoy los abrazos a personas que estaban superando disfunciones de la máquina, esos acercamientos corporales que implicaban ánimos espirituales cuando parecíamos ser libres, sin alarmas ni fundados temores. El contagio era el contacto con mucho tacto, la fraternidad pegajosa con afecto e indisimulada humanidad. Ahora la historia es otra. Se veía venir pero mejor creerse ignorantes y felices. 

Ermitas
Los inicios, además de bromas con fingidas toses sin codo ni protección con apósitos diversos, significaron apurar el autocar hasta el principio de la etapa. La ermita de Sant Llop o Santa Eulàlia de Hortsavinyàapareció después de circular por un estrecho camino de tierra, en el Macizo del Motnegre. Una ermita que forma parte de un puebloque pertenece al municipio de Tordera pero con más relación histórica con  Pineda de Mar. Un espacio con recuerdos de pasadas caminatas con otros recorridos. Un buen punto para mencionar los versos del escritor, político y economista Pere Coromines:

"Muntanyes d'Horsavinyà,
de suredes, i alzinars
i rouredes, rovellades,
qui us ha vist de sol negades
mai més us podrà oblidar.
Ai Sant Llop d'Horsavinyà!
Amb un polze de tità
persigneu-nos tot el món,
des de dalt del campanar
en el trenc de l'horitzont."


Recorridos
Quién nos iba a decir que un día como aquel, con el vivales más cerca que lejos, con ausencias plenamente justificadas y presencias novedosas, todo iba a discurrir sin novedades, por caminos anchos y conocidos del GR 92, con la vegetación propia de zonas húmedas que poco a poco  despertaba a la primavera, todo el personal expectante pero sin saber que la próxima etapa se suspendería por confinamientos y realidades sanitarias colectivas muy graves. Y con la edad y los achaques  los temores se incrementan. 
En el coll de can Benet, cruce de caminos y de GRs, señalización vertical, foto de grupo y continuación  de una etapa de unos 18 km totales.
Un horno de cal, Can Pica, alturas de 500 metros con bosques de robles, encinas y castaños, Font de la Brinxa, horizontes con perspectivas del Vallès Oriental, del Maresme, del Turó de l’Home, naturaleza fotogénica sin hojas aún. La ausencia de follaje permite ver mejor el esqueleto de los árboles. 

Recés 1
No olvidemos esta palabra con sus matices en cataláncastellano(receso), con significados y con connotaciones concretas pero con aplicaciones diversas. Un ilustre GRmano, con pasados teológicos,  que después conseguiría las llaves para abrir puertas espirituales, manifestó interrogantes sobre tal término.  Llegados a un punto del monótono camino, hubo una parada para reponer fuerzas. ¿Sería un recés? 
Alguien que se recuperaba favorablemente de su paso por el taller de chapa y pintura resumió sus avances con intervenciones diversas: “Estoy en fase de demolición aunque me arreglaron algunas cosas y, como andaban por allí, aprovecharon para poner a punto otras partes” . Como siempre, sus frases lapidarias y reflexiones a pecho descubierto  son consignas de vida para el resto.

Recés 2
El camino avanzaba sin apenas sorpresas. Por la zona había un letrero difícil de ver que era otra filosofía de vida. Su intención era prohibir el acceso de motos y coches por un camino: “L’acció més petita és milllor que la intenció més gran. Respectem l’entorn, gràcies”. En los tiempos en que vivimos, su eficacia la hemos de demostrar con la ejecución.
Pronto apareció la iglesia de Sant Martí de Montnegre, a 467 metros de altitud. Y, por supuesto, con restaurante al lado. Desvío e intento de visita. A pesar de que estaba cerrada, el olfato de quienes estudiaron carreras eclesiásticas pronto descubrió la forma de conseguir que se abriera. En una casa de al lado parece ser que había una señora que atendió al caminante atusándose ropas. Luego salió un señor, también colocándose ropas. “És que estavem fent un recés”.  Salió con las llaves de la ermita. Al final se descubrió que hace años fue alumno universitario en Terrassa de una GRmana que en esta ocasión no acudió a la etapa. 
El personal dejó los bastones en formación vertical colocados sobre la pared principal y accedió a su interior. Poco después el camino continuaba.

Recés 3
De nuevo en el camino, algunos recordábamos el rincón en el que la organización de La Marxassa recibía a quienes transitaban con vermut Martini y hielo, entre otras bebidas. 
La anchura y los bosques caducifolios derivaron en el acercamiento al acceso definitivo a Vallgorguina, por en medio de un sendero por donde bajaba el agua cuando llovía. Ya se veía un pueblo conocido por la Pedra Gentil o Dolmen, con pocos bares y menos con suficientes sillas para grupos de 38 personas. Hubo uno al que  se les dieron ideas para atendernos en la terraza pero prefirieron la inactividad de unas mesas vacías. 

Eficacia
Una zona cercana de picnic y barbacoas acogió al grupo. Las atenciones personales del guía de la entrada fueron excepcionales. ¡Qué calidad y qué ojo! Tráfico parado en las dos direcciones, conjuntando en su persona las opciones de cámara trasera de autocar, sonido de distancia de aparcar, gps de posicionamiento,  vigilancia y estacionamiento cercano. Habrá que invitarle a las etapas. Menos traks y más guías como este. Y lo mismo para salir de allí. Descubrámonos ante este profesional de la atención. ¡Qué eficacia!.
De otros lugares vendrán para darnos buenos ejemplos. 
Y allí el gentío que sólo había caminado del coche a la mesa del picnic tiraba de neveras, calçots, carnes variadas y bebidas diversas. Perfumaban el ambiente de quienes nos sometíamos a tapers y bocadillos viariados, con 18 km a nuestras espaldas. Y el agradecimiento de los carquinyolis y vinos variados de quien celebraba 71 años, asesor espiritual que cuida de tantas almas grmanas para que no se descarríen. 

Actualidades
La completa y grave realidad actual nos está afectando la cotidianidad. Incluyendo la drástica suspensión de la próxima etapa de GRMANIA. Acostumbrados a vivir bien y a planificar nuestros años de seniors con viajes pendientes, proyectos y aficiones diversas, aquellos abrazos tan contagiosos del inicio quedarán en el recuerdo. Pero se han de seguir practicando cuando se pueda. 
El metro de distancia se impone. Y el miedo al miedo nos devora. Con anteriores permisividades moradas, futbolísticas y similares ininteligibles hoy. Hay fundamentos muy rigurosos con textos imprescindibles que analizan el origen del pánico. Estados de alarma, instrucciones y la incontinencia del dedo en el móvil para reenviar lo cierto y lo falso. Con neveras llenas, Netflix y canales diversos sobrecalentados. La seguridad de la opulencia. 
“El infierno son los otros”, se repetiría otra vez  Sartre hoy ante la lucha por el rollo del papel de  wáter inalcanzable, símbolo barato de la histeria por la higiene básica, la imitación colectiva, el miedo a quedarse sin lo imprescindible, la lógica de lo primero la limpieza . También hay quienes, acostumbrados a desastres diversos en islas perdidas de Oceanía, dan consejos para sobrevivira estos momentos. O un paleto de León (según una política) y escritor ilustre (Julio Llamazares) compara esta situación con otras y aporta la posibilidad de aliviar esto con enfrentarse a nuevas realidades, comparándola con  la reclusión e  historias del libro El Decamerón. También abundan guías emocionalespara sobrevivir a la cuarentena familiar. 
Dicen que aprenderemos mucho de esto. Quizá. Pero en la época de la “sociedad líquida”(Bauman) , de la  inmediatez y de la sobrecarga de  información horizontal, pronto se nos olvidará. O no. Quizá esta será no una nueva realidad, sino la realidad a tener en cuenta. Aprendizajes colectivos.

Cuidarnos para poder cuidar. Aplaudamos a quien ayuda. Miedo y confianza pueden caminar juntos. 

Y, por favor, seamos amables. Sin olvidar el pensamiento del filósofo, político y presidente de EEUU,  Thomas Jefferson

“Indudablemente nadie se ocupa de quien no se ocupa de nadie”


Evaristo
15/3/2020







miércoles, 5 de febrero de 2020

Itinerarios desde Sant Pau de Segúries (Girona)

Conversaciones de mayores entre piedras milenarias y desniveles de vértigo

La primera salida de 2020 significó el primer encuentro con realidades ya conocidas y personas que confirman estas realidades. El gozo del año nuevo trae nuevos años a cumplir y, después de los jolgorios diversos, las conversaciones no olvidan temas de mayores: repaso al estado de los cuerpos y las mentes, achaques ocasionales  con o sin fundamento, arreglos de chapa y pintura con posteriores convalecencias y, siempre, siempre, descubrimiento de nuevos adelantos médicos, del “yo te recomiendo…” “esto a mí me produce buenos efectos” “tómate esto” o “¿qué médico me recomiendas para…? Claro que hay quienes no pueden obviar referirse también a determinadas satisfacciones,  más tecnológicas. Otros tienen lapsus y,  ¿quién no se identifica con ellos? Y hay quien se forma en las artes del análisis del comportamiento humano y convoca a díscolos caminantes al orden, citándolos aparte en su diván para reconvertirlos hacia “la buena senda” (también en sentido literal).

Tiempos
  Eran días donde la meteorología se sublevó y, bajo el majestuoso y contradictorio nombre de “Gloria”, buena parte del territorio sufrió temporales y efectos colaterales desastrosos. El río Ter discurría en paralelo a la carretera en dirección norte. Aquella agua, más abajo, se convertiría en temeraria. Más arriba, la nieve y, debajo, terrenos que se empaparon con más de 400 litros de agua. Mientras, el grupo A y B pensaba en lodazales, resbalones y acechos diversos. Hubo quienes evidenciaban huellas de barro en zonas concretas de su indumentaria. Eran las muescas de las circunstancias.

Turnos
Atento el primer turno: Sant Pau de Segúrie se presentaba con un juego escultórico y muy visual de letras en medio de la rotonda de la entrada, y con una oferta variada de rutas excursionistas. Les esperaba el Puig de l’Ou pel Forat dels Sunnyers. Después, el segundo turno, sin datos del cronista por no haberlo pateado: Via Romana pel Capsacosta. Vadeo de aguas, impedimentos por piedras milenarias con subidas y esfuerzos diversos. Calzadas romanas bien conservadas, señal de que hubo intereses variados por estas zonas ya en épocas pasadas. ¡Con el buen ojo y lo prácticos que eran los de Roma!
La idea era circular, ir por un lado, paso por arroyos y pisoteo de algunos restos de nieve, rodear profundos desniveles, reseguir la ruta que está muy bien explicada por el autor que firma como  AVENTURA´Ten Wikiloc y que remarcaba en su track: Puig de l’Ou pel Forat dels Sunyers, Mirador de l’Avi, Cova del Sitjar ( a la que no llegamos, por no estar en el plan y porque en sus inicios te sorprendía con restos óseos de rumiantes bien visibles: ¡como para atreverse a entrar en el agujero!), etc. Con una crónica más objetiva y mejor detallada que la que ahora se lee: “Església de Sant Pau Vell (Sant Pau de Segúries)-Planes del Mariner-El Mariner-Pla d’en Puig-Collada del Faig-Coll d’Aura-Camp de la Teula-Collada del Sitjar-Avenc de la Tomba del Sitjar-Coll de l’Alec-Coll de Canemar-Forat dels Sunyers-Mirador de l’Avi (natural)-Coll de la Bau-Coll d’Arrencafels-Ras del Freixe-Puig Ou (1299m)-Ras del Freixe-Coll d’Arrencafels-Cal Roc (ruïnes) / Roures monumentals-Escaler de les Trevinedes-Collet de les Trevinedes-Cova del Sitjar-Ermita de Sant Bartomeu del Sitjar-Font del Sitjar-Bac del Mariner-Font del Mariner-El Mariner-Planes del Mariner-Església de Sant Pau Vell (Sant Pau de Segúries)”:  muchas gracias, AVENTURA’T. 
.
Incógnitas
Al lado del camino apareció la especie humana denominada “Cazador de liebres”. Alguien, sospechando que pasaríamos por en medio de la cuadrilla tan bien armada,  se le dirigió en estos términos: “¿No tendremos algún problema? Con una respuesta enigmática: “Por nuestra parte no tengáis miedo, los problemas pueden venir de vosotros mismos” . Sabiduría cazada al vuelo o incógnitas sin despejar. Frases lapidarias que te obligan a pensar a aquellas horas. Si a la vez que fue dicha por una persona anónima, la subimos a una red social y se la asignamos a pensadores de prestigio, éxito y reenvíos seguros. 

Realidades
Las buenas ideas se adaptaron a nuestras realidades. O sea, acoplamiento de señales en forma de traks,  desorientaciones habituales, bajadas por repechos, líneas rectas entre maleza y, como siempre, confluencia por espacios campo a través hacia el camino acertado. El sexto sentido está muy desarrollado. ¡Qué remedio!
Llegados a un replano, una vez comidos y bebidos llegó el momento del efecto CO2. Quienes acertaron de lleno con el regalo tan ecológico por Navidad pasaron por alto que las memorias fallan a efectos prácticos. Cuando los cafés y otros espirituosos deberían contar con los vasos para varios usos, volvieron a aparecer los de plástico. ¡Cuánta contaminación evitable! ¡Qué atentado a la filosofía del momento! ¡Si se entera Greta Thunberg! No obstante, los líquidos se bebieron sin importar el soporte. 

Satisfacciones
La vegetación caducifolia permitía una mejor orientación natural. Enormes extensiones de hayas, robles y avellanos desvestidos. Tanto árbol tan despejado ayudó a reseguir el Wikiloc y a intuir por dónde debería ir un camino con profundidades, pendientes y disimuladas piedras, tapadas por la hojarasca. En una pronunciada subida, después de la ascensión al Mirador de l’Avi,  hubo quien apeló al placer de sufrir con el esfuerzo propio, momento en el que quien está al día de la última tecnología de otros  placeres dio una lección sobre un éxito mundial al parecer muy satisfactorio: el  objeto del deseo, regalo y/o autorregalo, sustituto o no, con efectos rápidos y gozosos en cuerpos femeninos. Como las secuelas de estas subidas cuando solo se mira hacia el final. 

Divisiones
Antes de encarar la ruta hacia la cima del Puig de l’Ou (1299 metros) se formaron dos grupos con objetivos variados, como ya es habitual aquí. Unos alegaban ir más rápidos hacia el final, otros querían ollar la cumbre y seguir pisando nieve. Arriba nevaba y el personal iba bien pertrechado con la indumentaria adecuada. En un momento dado, un sujeto se exaltó y alegó haber perdido el gorro. Ante tal nerviosismo, la búsqueda acabó en su cabeza. Lo tenía puesto. Un grmano testigo suspiró muy hondo y lanzó un pensamiento universal a estas edades: “No veas el consuelo que me has dado, qué descanso que también le pase a otras personas!

Diván
Durante el camino se notó que alguien del grupo olfateaba y confirmaba cierto libre albedrío de una persona en concreto, con mucha energía y dotes de empuje a buen ritmo. Su preocupación fue in crescendo hasta que, con gesto enérgico, se dirigió en voz alta al individuo en cuestión, lo llamó al orden y lo citó para otro día con el fin de hablar a solas. Quizá, ahora jubilado, ha dedicado tiempo a meditar sobre los desvaríos del cuerpo y mente, ha leído manuales y webs sobre las complicaciones del comportamiento humano y quiere reconducir a tal atleta en alguna larga y trabajosa sesión de diván.  Estaremos atentos para ver los resultados de tamaño objetivo en próximas etapas. Difícil empresa.

Celebraciones
Por una vez y para que sirva de precedente, una persona observadora y muy cuerda puso de manifiesto varias veces algo positivo:  en esta etapa siempre se iba esperando al grupo, sin apenas  distancias que propiciaran pérdidas. Lección aprendida. En esta ocasión nos ahorraremos otra sesión de diván colectivo. 
Ya al final, el primer mes del año comenzó con celebraciones y elevación de los niveles de glucosa y colesterol en sangre, por si habían quedado descompensados después de los ágapes navideños. Gran y alargada  mesa en el cámping Vall de Bianya, ambiente festivo, continuo trasiego de grandes jarras de cerveza para repartir y amabilidad por doquier. 
Y después de tano texto, hagamos caso a la sabiduría japonesa. Dejar de escribir también es callar:

Si no es tuyo, no lo tomes.
Si no es justo, no lo hagas.
Si no es cierto, no lo digas.
Si no lo sabes, cállate



Evaristo
5/2/2020

martes, 24 de diciembre de 2019

Etapa circular per la serralada de l'Obac i dinar de germanor al Parc Àudiovisual de Catalunya

Tejiendo complicidades entre ‘inflorenciats’ y escisiones diversas


Los recorridos circulares no son habituales en un grupo donde lo normal es la dispersión, la disparidad de criterios y la convergencia solo ante una cerveza en el bar del final de etapa. Siempre con trazados programados pero muy abiertos, divergentes, dispares,  entrecruzados, discontinuos, donde el azar cuenta más que la planificación. Sin embargo, alguna extraña vez se ofrecen salidas no marcadas y sí conocidas, entre otras finalidades para la congregación   feliz ante una larga mesa ocupada por amables personas. Un ágape tradicional y prenavideño para celebrar que seguimos estando vivos, entre otras cosas para caminar, concelebrar, disfrutar, quemar calorías, recuperarlas comiendo y volver al principio en un bucle también muy circular.
“Teixint creativitat” es el lema de una parte de las actividades que se acumulan en un edificio con pasado de hospital del tórax, con supuestas reminiscencias a un historias con fantasmas, psicofonías, apariciones y con un presente cinematográfico, catódico, digital y muy audiovisual,  lleno de ‘triunfitos’ televisivos, rodajes misteriosos, anuncios varios y también con apariencias diversas. 

Salida

Una vez franqueado el paso de la barrera y al guardia de seguridad, con lista nominal en la mano, las caras de felicidad se reencontraron cuando aparcaron innumerables vehículos  y descendieron rostros sonrientes. Especies humanas refugiadas en el nirvana de la tranquilidad de espíritu y el disfrute de la jubilación, otras que pretendían desconectar de sus atribulados espacios laborales (¡casi no quedan en este grupo!) y gentes lozanas que no mostraban signos de contratiempos y sí de dejarse llevar por el fluir de  las vidas diversas.
El círculo comenzó a abrirse por los aledaños del Parc Audiovisual de Catalunya-Orbital 40, hasta vislumbrar otro entorno cerrado, el Llac Petit. Allí se mencionaron las mil y una historias de desapariciones, ahogamientos y tormentos varios con el protagonismo de aquellas aguas tan de leyenda. Mientras se rodeaba su perímetro hubo que evitar resbalones, verificar pisadas y tonificar los músculos. Eran unos recorridos conocidos y en subida, con vistas panorámicas en un día muy despejado, propenso a abrir los ojos y los objetivos de cámaras y móviles. Para ver delante y detrás del ojo electrónico. Con excelentes plasmaciones fotográficas compartidas después.

Líder

En todo el recorrido se dejó constancia del espíritu (ausente en aquel momento pero presente siempre) de quien es insigne conocedor de estos entornos, formador de caminantes, GPS infalible, conductor de toda clase de grupos menos del incorregible de GRMANIA, olfateador de trazados desconocidos para la mayoría de excursionistas, capaz de improvisar nuevas rutas combinando otras, hombre con muchas habilidades, con las palabras más que justas y, en aquel momento,  viajero en entornos europeos:  a veces también atrapado por otros menesteres más mundanos.  En su homenaje y reconocimiento alguien aportó un nuevo término o expresión a ese diccionario apócrifo grmano, en reconocimiento a su luz que nos iluminaba desde la distancia. Estábamos ‘Inflorenciats’ y él estaba aquí. Claro que, si hubiera estado, quizá se debería resignar a la anarquía y a las escisiones varias en un terreno donde siempre ha sido el guía conductor de otros caminantes que se dejan llevar.

Parada

Uno de los depósitos de agua de los entornos del pueblo ‘obrero’ por excelencia fue testigo de la genuina alma grmana: circulación por caminos diversos para llegar a les Foradades. Más adelante, ya de vuelta de la etapa circular por los entornos de l’Obac, las evidencias se acrecentarían y en el mismo punto.
En este emblemático lugar hubo tiempo para las degustaciones y para observar amplias perspectivas del Vallès Occidental, Baix Llobregat y Montserrat. 
Allí se produjo la prevista y programada escisión. Nada que objetar. Habría otras más a conveniencia, o sea, al libre albedrío.
Encima de este punto un grupo de escaladores se preparaban para el descenso mientras otros ascendíamos por la ruta marcada hacia la Torrota de l’Obac, el Turó de la Carlina (933 m.), luego hacia la roca del Corb (877), Puig Codina (857), bajada a la riera y aproximación de subida al depósito de agua, testigo de una sorprendente escisión.

Heterodoxias

Allí hubo nueva división: quienes seguirían por la opción camino fácil dirección a la cerveza y el grupo purista que debía seguir hacia el Pic de l’Aguila, hollarlo y bajar por toda la cresta hasta abajo, en dirección al objetivo final: el punto de salida. En este colectivo también hubo otra escisión , con ciertos principios iniciales de división por género, aunque luego hubo cruces de personas y, por tanto, esto cambiaría las reflexiones de quien anunció escribir una proclama contra el género masculino que iba delante. Estimada señora: hoy se llevan personas, no géneros. Y estos cada vez quedan más diluidos en categorías y subcategorías, casi hasta el infinito y más allá. 

Comida

Mesa alargada: una pareja-guía formal y legal a un extremo y otra en el otro, formada por dos recalcitrantes individuos: uno indepe y otro no indepe. Ambos muy hermanados por la amigable disidencia y por el placer que producen las opiniones contrarias. Un ejemplo de convivencia y de discurso, aunque uno habló mucho más que el otro, como era evidente. Pero no convenció.
Fueron esos momentos en que las complicidades afloran, el espíritu de grupo se consolida, la unión de los esfuerzos de las personas que organizan nos demuestra que merece la pena, y hasta se espera la colaboración de quienes siempre están en el otro lado de la barrera. Villancicos originales y apócrifos, el ritmo de palmas, cánticos y la inefable botella de Anís del Mono, la perpetuación de la tradición que también nos une.

 Humos

En momentos tan puristas como los actuales, con condenas a costumbres antiguas y encumbramiento de nuevas formas de vida,  este escriba siempre necesita salir a ‘oler’ y escuchar al grupo que tiene la osadía de atreverse a fumar un puro fuera. Hace años se decía que muchas de las personas que fumaban solían tener una gran conversación. Humo y temas, reflexiones al lado de la volatilidad del  tabaco y del fuego redentor. En esta ocasión hubo como mínimos dos pensamientos de alto ‘calado’. Alguien que mordía un habano por prescripción psiquiátrica (tenía al lado al galeno con otro puro) dijo que estaba intentando identificar las cinco sustancias beneficiosas de fumar un puro, entre las más de cuatro mil nocivas que decían que tenía aquel humo. Una cata a la que se entregaba inhalando muy hondo. 
Después de haber leído este texto, documentó y verificó la información con un enlace a la revista MUY INTERESANTE. Por si fuera poco, aportó un texto más, de EL PAIS, en el que habla de que la nicotina estimula las señales entre las neuronas
Otro fumador, entregado a los viajes típicos de la jubilación, compartía un profundo pensamiento digno de mencionar aquí: A esta edad ya no hay que querer verlo todo, saberlo todo ni tenerlo todo. Lo dicho: el humo estimula.  Y se prohíbe por salud. También a esta edad.

En fechas donde se vuelve a recordar lo obvio de cada año, fue muy oportuna la poesía del muy reconocido poeta grmano que, aunque ausente en esta ceremonia, nos sorprendió con el envío de unos versos dedicados a quien nace en un lloc equivocat. Magníficas palabras que retratan a millones de vidas. Vale mucho la pena releer sus versos, de los que se citan algunos a continuación:

“Mira el destí quina herència t’ha deixat:
oblit i desraó, les dues en una.
Només s’adora al deu de la fortuna
En aquell món que et mira al costat”
Pedro Puerma

¡Salud!

Evaristo
24/12/2019

lunes, 25 de noviembre de 2019

Etapa entre Sant Joan de les Abadesses y Vidrà

Por el otoño del Ripollès, en clave femenina

Quizá volver a escribir sobre esta etapa tiene poco sentido. Bastaría releer la del 16 de febrero del año en curso  (Felices por volver vivos al punto de partida) pero en sentido inverso. No obstante, los matices, los paisajes y las personas siempre enriquecen los contextos. 

Sinceridades
Anima juntar palabras aquí  para elaborar un simulacro de crónica  cuando unos irreverentes músicos dan nombre al autocar que nos transportó: los Mojinos Escozios. Ahora se tienen que autocensurar.Sus letras van más allá de esa irreverencia para unos, que molestan a públicos bienpensantes que pudieran tener la doble moral a flor de piel. Incluso a progres de movimientos avanzados en lo social y en lo político. Cuanta más información tenemos, a veces menos sabemos o menos somos capaces de relacionar y de contextualizar. O bien, como a menudo ha pasado,  unos han de someter la vista del resto  solo a determinados dictados, sin posibilidades de réplica. Callar para no molestar.
Las sinceridades planteadas en estos escritos, transcritas de comentarios escuchados sobre supuestas ignorancias al papel femenino en GRMANIA hoy se han saldado con creces. Los hechos hasta ahora demuestran igualdad de género, aunque para el diseño de las rutas y para decisiones concretas la masculinidad sobresale, también con sus defectos.  Veamos cómo detrás de  la palabra “alguien” en esta etapa casi siempre se ha de sobreentender una mujer.

En marcha
Es la primera vez que alguien que conduce un autocar tiene una actitud tan abierta ante desconocidos. Sin obviar la búsqueda del camino más corto en plena avenida. El primer grupo fue testigo de una maniobra insólita. Todo para llegar a tiempo y conocer a las nuevas personas que tenía que transportar. Alguien con mucha mundología y don de gentes,  a quien se le pide que también abra la puerta de atrás y responde: “Quiero que todos entréis por delante y así os conozco”. “Ayer aparqué un camión tráiler en Madrid. He venido toda la noche en un autocar, durmiendo. Hoy comienzo el día con este autocar y vuestro grupo. Pondré mi GPS profesional y confiad. Os llevaré al destino”. “Ya te enseñaré algunas fotos de mi vida profesional y privada”. 
La segunda peculiaridad pudo haber acabado en una grave incidencia física. Cerró la puerta del maletero y le pilló la espalda a un ilustre GRmano. Se dio cuenta y todo fueron amabilidades para evitar males mayores. “Si quieres te doy un masaje”. Las circunstancias no dieron lugar a tamaño frote y magreo terapéutico. Al final todo quedó en un susto y en la verificación de la fortaleza del musculado GRmano. Pasó la prueba con nota.

Etnografías
Es la primera vez que en un autocar nos sorprenden con un programa literario de una emisora pública que aquí suena extraña, lejana, de otros tiempos. Ya no se lleva en estos lares. Para gentes del momento sobra, es anticuada, opresora. Como diría McLuhan, “el medio es el mensaje”. Más tarde cambió a otra musical con ritmos más actuales. En fin. El recorrido de ida hacia la salida y el camino de a pie comunicó muchas señales muy válidas para estudios de  etnografía.
Cuando el día clareaba, las señales escritas y visuales por las carreteras y poblaciones de la Catalunya interior  transmitían mensajes concretos, de fácil y obvia lectura e interpretación. Si bien para que haya paz y buen rollo, mejor no hablar de temas concretos, la visualización de la simbología pública era unidireccional y monotemática. 
Había contextos curiosos en frases y anagramas. Algunas destacaban. A la entrada de Ripoll, alguien demostraba en un letrero público su amor por Hong Kong. ¿Por qué sería? Ese sábado un diario digital publicaba la traducción del inglés de un artículo titulado “Mi querido Hong Kong se ha convertido en un campo de batalla”.  Mundos contrapuestos.
Más adelante, otra frase a pie de carretera: “Quant pitjor, millor”. Mientras, en un diario digital en catalán, los empresarios del Ripollès i del Gironès manifestaban su hartazgo por la hongkonizaciónde las vías públicas, fronteras incluidas. De ruta hacia el centro de la población, enfrente de la estación de RENFE, el anuncio de un bar, “Cafetería Esperanza”, con un letrero en varias lenguas, entre ellas el árabe:  motivo para la reflexión. En otras partes de la península habrá textos con mensajes contrarios. Aquí se leen estos. Para pensar en cómo construir concordia, diálogo y soluciones.

Caminos
La llegada a Sant Joan de les Abadesses rememoró salidas deportivas y senderistas. Historias y recuerdos que nos demuestran quiénes fuimos para llegar a lo que somos. Vidas en otoño. Mientras, una calle angosta sirvió para aparcar y bajarse el primer grupo. Quien conducía sació su sed y despejó su mente con bebidas de cola adquiridas allí y cigarrillos varios. Aprovechó para abrir su vida a un extraño. ¡Viva el arco iris! Ante la pregunta de cómo saldría de allí con el autocar, respondió: “Soy profesional de la marcha atrás”. 
Nosotros, adelante. 
Inicio del recorrido por el pueblo, intento  por el margen izquierdo de un arroyo, imposibilidad de saltar, vuelta atrás, camino correcto y subida en medio de un paisaje espectacular de un otoño muy despejado de hojas. La caducidad, muy presente también en la vida.  De los 750 metros iniciales hasta los 1000 metros,  para bajar hasta los 950 de Vallfogona del Ripollès, subida tranquila con puesta a punto por entre una alfombra de hojas húmedas, con piedras y troncos mojados, suelo mullido y resbalones periódicos e inoportunos.  Una constante hasta el final de la etapa. Paisajes muy retratados, fotogénicos, en medio de brumas y, en palabras de una estimada GRmana de la zona, con mullena.La gran nevada del Puigmal se entreveía a lo lejos, más allá de los valles teñidos del rojo de algunos árboles, cortinas de niebla y el gris que todo lo encubre, en una época del año con una luz cenital de baja intensidad. Otros encantos de la naturaleza en otoño.

Esperas
No insistamos más. A pesar de que el mejor guía donde los haya intentaba poner orden en la habitual dispersión, su tarea fue tan ardua que la dejó por imposible. No obstante, las esperas fueron continuas y bastante respetuosas. 
A pesar de la hora, el ritmo se adecuaba a reagrupaciones incluidas y cierta tranquilidad en la marcha. La parada regeneradora debía ser en Vallfogona. Se llegó al pueblo medieval, con las mismas pancartas y estadísticas que la otra vez, reivindicaciones repetidas, solitario por la ausencia de personas (unas 60 en esta época), lugar de nacimiento de quien tan bien nos ha cuidado siempre que pasamos por aquí, con personas longevas, laboriosas y con una vida dura propia de otras épocas. 

Sobres
Pueblo cuidado, casas cerradas, la melancolía de otros esplendores, y la simbología del momento, Los escalones en desnivel de la plaça de la Vila acogieron al personal para el refrigerio. Pocos paseantes descubrían el entorno. Entre el bourbon, el ron, el vino y demás bebidas, alguien recibía masajes con cremas para aliviar tortícolis. Un preludio de otros pequeños achaques, más habituales cada vez. La edad, los kilómetros y las circunstancias nos condicionan.  Eso no fue óbice para que aparecieran sobres estampados para algunas elecciones generales. El membrete “diputats(diputados” parecía una denuncia de corrupción, un acto teatral o para prevenir lo que no había que hacer. Dentro la papeleta era un billete. Recompensas de viajes, devoluciones honradas y legales. Que aprendan nuestros representantes en el Congreso. El espectáculo se completó con quien derramó parte del bourbon por los suelos, mientras sus ojos acrecentaban su visión con dos pares de gafas a la vez. Efectos indeseados por despistes inoportunos. También pertenecen al otoño de la vida. 

Decisiones
No puede haber más alabanzas para la GRmana que decidió ser disruptiva y  no seguir el GR3 (ya caminado en febrero) sino el Torrent de la Masica. Aquel puente demostró un cambio trascendental en la etapa. Mentes aferradas al blanco y al rojo no lo tenían claro, de entrada. Luego se demostró que la decisión fue placentera y de gran belleza.  Un recorrido inicial por bosques de ribera, con subida hacia espacios que impresionaron por su espectacularidad: Font de la Tosca, Teuleria del Pinatar, Era de batre d’en Paixana, Torrent bauma del Boer, Gorga de Dalt, Gorga de Baix, Saltant de la Costa Llastanosa,  un torrente que hipnotizó al grupo y a los objetivos fotográficos (¡qué fotos se compartieron después!). Ligera subida, zizagueos por superficies deslizantes, pisadas inestables y aproximaciones a cascadas de agua de alturas diversas. ¡Qué gran decisión! Alguien aprovechó el momento para lanzar la gran proclama, oportuna y muy real: “Esto lo disfrutamos gracias a la sensibilidad femenina” .
Más arriba, un cartel muy bien conservado explicaba las sierras de Milany-Santa Magdalena–Puigsacalm-Bellmunt. Hubo ojos que detectaron que ya hay lenguas que algunos consideran de poco uso práctico aquí. Un letrero informativo en tres lenguas, no incluida la que algunos pretenden extinguir por falta de visibilidad, que no de presencia. ¡Para los que somos!

Disfrute
La ascensión por el torrente fue un acopio de sensaciones, entre el regalo de los hayedos que nos brindaban sus hojas secas a modo de alfombra, el agua, la descubierta de las marcas lila o calabaza, la perspectiva de los desniveles y la ascensión a la zona próxima al Castell de Milany. 
Del agua a la niebla para volver al cielo despejado del destino final, con el trastabilleo propio de apoyos pedestres, los troncos y las piedras como incógnitas, la ascensión dificultosa y el descenso con propensión a caídas. Ciertos riesgos que ocasionaron una torcedura dolorosa, si bien las consecuencias fueron menores, con el alivio de la ayuda de un  vehículo todoterreno para bajar a quien sufría pero seguía. También en el autocar de vuelta hubo mareos varios, por cansancio acumulado o por ritmos inapropiados en las pausas para la comida. O por las edades del personal. 
El fin tuvo lugar en el bar de la otra vez, Els Caçadors, en Vidrà, no sin antes rendir pleitesía al roble de la entrada y observar el angosto paso de la carretera entre dos edificios. Para quien conducía no le supuso ninguna dificultad. 
El grupo último en llegar y primero en camninar también disfrutó de comidas y bebidas, loterías y luminetas, agasajos de alguien que entró en la década de los sesenta (muy bien llevados los años) y sometió al personal a dos pruebas distintas: elegir entre dos tipos de polvorones y entre dos bebidas: Pedro Ximenez o Ratafía. Todo fue consumido sin miramientos ni escrúpulos, fuera el origen que fuera.

Cerremos el texto también en clave femenina, con el pensamiento de la activista polaca  y filósofa Rosa Luxemburgo

Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres.


 Evaristo
25/11/2019




domingo, 20 de octubre de 2019

Etapa entre Llinars d'Aigua D'Ora y Casas de Posada (pantano de la Llosa del Cavall)

Inteligencias múltiples en identidades diversas

¿Cómo nos ves después de dos años? Al lado de la ermita de Sant Pere de Graudescales se esperaba la respuesta deseada por quien se ha reincorporado al servicio. Si bien sus palabras  fueron diplomáticas y no negativas,  en lo personal nos dejó mejor de lo obvio. También se sumó a la catarsis de algún colectivo que, desde el primer momento,  se dejó llevar por nuevos términos, preguntas y respuestas ante realidades muy preocupantes.
Aquellas piedras de los caminos son multiusos, las mismas carreteras pueden servir para la conducción de grandes muchedumbres, con senderistas y personas de a pie cansadas por horas de avance lento e ilusionadas con sus creencias. También en estos territorios, hace algunos años, se repitieron sucesos históricos quizá vistos otra vez  ahora y como para recordar. En la historia, el azar puede responder a hechos que se entroncan en los años pasados. Más adelante los veremos. Nuevos términos como la Oclocracia, viejos contextos, realidades y utopías rurales y urbanas, más antiguas de lo que parece. 

Inteligencias
La suma de las inteligencias con la experiencia da lugar a interpretaciones y visiones varias, siempre que el silencio prudente no perpetúe la incomunicación. No hace falta acudir al gran Howard Gardner y su teoría de las Inteligencias Múltiples,allá por  1983, para observar que se quedan cortas las ocho iniciales de Gardner. Si bien añadió después alguna más y ahora ya no quiere hablar del tema, en GRMANIA inteligencia más experiencia vital conforman un gran poder. Véase la forma de entender el mundo político y social. O mejor, cómo una etapa puede estar asistida por GPS con cuatro rutas diferentes más la voz de la experiencia, femenina una vez más, y sin hacerle ni caso, otra vez más. 

 Cóctel
 Nueva época. La primera etapa de la temporada fue un reto: ya no más seguir siempre las marcas de los GR, combinemos varias marcas, aventurémonos a efectuar conjunciones aleatorias o experiencias caminadas por otros, bajemos tracks diversos, juntémoslo todo y a ver qué sale.  La experiencia final debe ser juzgada por el personal pero todo se superó y confirmó, una vez más, que pasó lo mismo que cuando se seguía un GR: el espíritu de tantos años va por encima de todo. Está muy consolidado en la genética grmana. Las inteligencias y las experiencias fueron superiores a la nube y a las máquinas.

Identidades
Nuevas personas se incorporaron esta vez. Unas de origen europeo y otras del altiplano peruano. Entre más y más diversos, mejor. Su bautizo no se sabe qué efectos físicos y mentales produjo. Ni qué impresiones extrajeron de tamaña “organización”. Sin necesidad de apps encriptadas ni secretismos tecnológicos, usted está en GRMANIA y esto es otro mundo.

Mentores
Se observó una nueva figura en el grupo, habitual en muchos otros pero desconocida aquí. No provenía del ambiente de prácticas universitarias. Al contrario. El discípulo irradiaba sabiduría tipo Wikipedia y era observado y guiado por alguien mayor que él, su mentor. El día antes lo sometió a una prueba muscular en La Mola. Al superarla con nota, y después de pasar por chapa y pintura en varios centros de galenos, se le vio ufano y lozano por estos espacios. El mentor no le quitaba el ojo de encima.
Y, como novedad, en Sant Pere de Graudescalesel grupo ayudó a consumar un deseo de un sujeto motorista francés: ollar la pressó del Capolatell. Con ropa de motero, triscaba por la fuerte subida después del almuerzo en la ermita románica del siglo XI-XII. Observó la llanura del pla de Busa, las montañas de los alrededores, los barrancos aptos para la escalada, las enormes masas boscosas, las masías habitadas y abandonadas, la sequedad del terreno, la mirada y cuernos de las vacas, los colores otoñales, algunas bicicletas eléctricas y la aproximación al destino turístico deseado. 

WikiPepe
Es un honor para este humilde escriba aprender de nuestra Wikipedia particular: WikiPepe. Persona versada en muchos saberes e idiomas, con esa capacidad irónica y sarcástica ante la historia y ante la realidad. Más adelante se descubrirá el gran aprendizaje del día, muy relacionado con la realidad histórica catalana y de otras nacionalidades: saqueos, manifestaciones, turbas, asaltos, curas, asesinatos, políticos dudosos, expolios, incendios, destrucciones varias. 
El Pla de Busa condujo al personal a una excursión en la Serra de Busa, al Capolatell y a la llamada Presó de Busa. La elevación del terreno ofrecía amplias vistas en lontananza, fotografiadas por ruidosos drones llegados también aquí. No podía faltar el franqueo del puente para descubrir la prisión francesa, construido el 30/10/1991.
Una vez en este punto, quien sabe de esto aportó a la historia una parte de la supuesta leyenda que defienden algunos eruditos sobre el lugar. Ni fue tanto ni tan dramático. A menudo realidad, ficción y utopía se mezclan. Los pueblos necesitan de un buen relato. Las emociones, por encima de las razones. En la historia y ahora mismo, que también son momentos históricos.

La Pepa
Este cronista salvó su parcela cultural del día  cuando WikiPepe le informó de que el primer pueblo de Catalunya en saber que existía la Constitución de 1812, La Pepa, fue Sant Llorenç de Morunys, antes conocido como Sant Llorenç dels Piteus. Todo gracias a un telégrafo óptico instalado en un alto. Este sistema de comunicación de la época pareció adelantarse a los momentos actuales. Los lugareños se opusieron a La Pepa y salieron gritando por la calle : Muera la Constitución, Viva el Rey y la religión. Las trifulcas, asaltos a Solsona, curas combativos,  la quema del pueblo y ataques entre bandos diversos está bien documentada en legajos que ahora se pueden consultar por Internet, compartidos amablemente por quien sabe tanto, como este de la destrucció de Sant Llorenç de Morunysel 20 de enero de 1823. 

Espera, espera, vamos, vamos
Fue la frase de grandes momentos revividos para buscar el camino de vuelta desde Busa. Los GPS y móviles quemaban por el uso, ya casi sin batería. Todo para encontrar la ruta acertada hasta l final. Mientras las vacas rumiaban y nos observaban, quizá incrédulas, alguien con buena visión del conjunto, se acercó a una masía para preguntar a quien sabía. Menos mal. 
Hasta ese momento, la diseminación del personal se asemejaba al rebaño vacuno. Las dudas se expresaban: espere, espera, vamos vamos. ¿Hacia dónde? Daba igual que fuera un GR al uso que esta nueva etapa, mezcla de caminos y marcas. La respuesta fue similar. Inteligencias múltiples con desconcierto general. 
Llegados a este punto, se recordó la conversación con  aquellos cazadores de Cardona en el punto de inicio de la etapa, pont de Llinars. Cada perro llevaba un collar con una conexión a GPS, a 300 euros el collar. El cazador controlaba la jauría con una especie de walki central. No está mal. Ideas.
El camino de vuelta,  por el Grau de l’Areny, de belleza otoñal y aire decadente con masías abandonadas, sirvió para disfrutar de la sombra de los árboles, planear en bajadas técnicas e intentar divisar el pantano de la Llosa de Cavall y el autocar, aparcado en la zona de Casas Posada. 
De bajada, buscadores de inexistentes setas, grupo de jóvenes bien pertrechados de bebidas y familias con niños que se adentraban en la descubierta del entorno. 

Terrazas
De vuelta hacia Solsona, la terraza que nos acogió fue una ventana visual, sonora y olfativa a manifestaciones ciudadanas. Coches con símbolos de boda; cláxons que anunciaban el evento; un cercano grupo de jóvenes que fumaban sustancias que nos colocaban: un éxito en producción, consumo y venta por estas tierras: en este ambiente se comió y merendó a la vez, mientras un selecto grupo iba a comprar a la pastelería Massana, todo un gusto dulce. 

Ya hacia Terrassa, en días convulsos, con opiniones diversas ante las realidades que nos rodean, hay sabios que nos pueden aportar algo de luz: 

Para crear se necesitan siglos y gigantes. Para destruir, un enano y un segundo

San Agustín

 Evaristo
20/10/2019

20/10/2019